
520ml (2 tazas) de nata
1 vaina de vainilla
90g (1/3 taza) de azúcar
9g de gelatina
3 cucharadas de agua
Fresas
Mermelada de frambuesa
Mermelada de frutos
rojos Crema de avellanas
ELABORACIÓN
- En un bol, disuelve la gelatina en el agua. Resérvala, la necesitarás más adelante.
- Extrae toda la vainilla de la vaina, ¡pero no la tires!
- En un bol, mezcla bien la nata, el azúcar, la vainilla e incluso la vaina restante, ¡le dará aún más sabor!
- Pon la cacerola al fuego y empieza a cocinar. Añade la gelatina y deja cocinar, removiendo de vez en cuando durante unos minutos. La gelatina debe disolverse por completo, obteniendo una consistencia suave y sin grumos.
Ahora puedes retirar tu nata del fuego y verterla en los moldes. - Déjala enfriar en la nevera al menos 5 horas.
- Antes de desmoldarla, sumerge el molde en agua hirviendo, solo unos segundos, para que se desmolde perfectamente.
- ¡Tu panna cotta está lista! Ahora puedes decorarla como prefieras, con mermelada, fruta fresca o chocolate derretido para un resultado realmente delicioso.