Pone una bolsita de té en la sartén con huevos. ¡Aquí tienes una receta única para probar!
Cuece los huevos en agua hirviendo, déjalos enfriar un poco y apriétalos ligeramente contra la encimera para que la cáscara se rompa un poco. cocínalas en agua con té, salsa de soja y una pizca de sal y canela hasta que las cáscaras se doren.
