Despertarse y encontrar el ojo de tu hijo pequeño completamente pegado por una secreción amarillenta puede ser aterrador para cualquier padre. Muchos niños se despiertan llorando porque la costra les dificulta abrir los ojos.
En la mayoría de los casos, este síntoma se debe a conjuntivitis (ojo rojo) o a un conducto lagrimal obstruido, ambos comunes en bebés y niños pequeños. La secreción amarilla o verde puede hacer que los párpados se peguen después de dormir, especialmente en casos de infecciones oculares bacterianas.
Si no puedes consultar a un médico de inmediato, existen maneras seguras de limpiar el ojo de tu hijo y reducir la irritación hasta que reciba atención médica.
¿Por qué se le pega el ojo a tu hijo pequeño?
Varias afecciones pueden causar una secreción amarilla espesa en el ojo de un niño.
- Conjuntivitis (ojo rojo)
La conjuntivitis es una inflamación de la membrana externa del ojo y es muy común en niños pequeños.
Los síntomas típicos incluyen:
Secreción pegajosa amarilla o verde
Párpados pegados después de dormir
Enrojecimiento o hinchazón
Ojos llorosos o con picazón
La conjuntivitis bacteriana suele producir pus espeso que reaparece repetidamente durante el día.
- Obstrucción del conducto lagrimal
Algunos niños pequeños desarrollan una obstrucción del conducto lagrimal, lo que impide que las lágrimas drenen correctamente.
Los signos incluyen:
Ojos llorosos constantes
Secreción pegajosa
Formación de costras después de dormir
Una obstrucción del conducto lagrimal en sí misma no es una infección, pero a veces puede provocar una.
- Irritación ocular o infección leve
En ocasiones, aparece secreción cuando:
Entra suciedad o polvo en el ojo
Se produce un resfriado o una infección viral
El niño se frota el ojo con las manos sucias
En estos casos, el ojo puede producir mucosidad para eliminar los irritantes.
Cómo limpiar el ojo de un niño pequeño de forma segura
Si el ojo está pegado por costras, limpiarlo suavemente puede ayudar a que el niño lo abra cómodamente.
Método de limpieza paso a paso
Lávese bien las manos antes de tocarse el ojo.
Empape una bola o disco de algodón limpio en agua tibia o solución salina.
Limpie suavemente el ojo desde el ángulo interno (cerca de la nariz) hacia afuera.
Use un disco de algodón nuevo para cada limpieza.
Repita hasta eliminar la costra y la secreción.
Las guías de salud recomiendan limpiar la secreción seca con agua tibia cada vez que aparezca pus.
Este sencillo método de limpieza puede ayudar a reducir las molestias y evitar que el ojo se vuelva a pegar.
Consejos útiles para el cuidado en casa
Mientras espera una cita con el médico, estos remedios suaves pueden ser útiles.
- Compresa tibia
Una compresa tibia puede ablandar las costras y aliviar la irritación.
Cómo hacerlo:
Empape un paño limpio en agua tibia.
Colóquelo suavemente sobre el párpado cerrado durante 5 a 10 minutos.
Esto ayuda a ablandar la secreción seca para que se pueda limpiar más fácilmente.
- Mantenga el ojo limpio varias veces al día.
Si vuelve a aparecer secreción, limpie el ojo suavemente de nuevo.
Los médicos recomiendan eliminar el pus en cuanto aparezca, especialmente antes de aplicar cualquier medicamento para los ojos.
- Prevenga la propagación de la infección.
Las infecciones oculares se contagian fácilmente entre los niños.
Para reducir la transmisión:
Lávese las manos con frecuencia.
Evite compartir toallas.
Evite que su hijo se frote los ojos.
- Masaje del conducto lagrimal (si se recomienda).
Si se sospecha que el conducto lagrimal está obstruido, los médicos a veces sugieren un suave masaje entre el ojo y la nariz para ayudar a abrirlo.
Consulte siempre con un pediatra para obtener las instrucciones adecuadas antes de hacerlo con regularidad.
Cuándo buscar atención médica de inmediato.
Aunque la mayoría de los casos son leves, ciertos síntomas requieren atención urgente.
Consulte a un médico de inmediato si su hijo presenta:
Dolor ocular intenso.
Hinchazón alrededor del ojo.
Sensibilidad a la luz.
Cambios en la visión.
Fiebre o enrojecimiento extremo.
También debe consultar a un médico si la secreción no mejora después de varios días.
Un médico puede recetar gotas o pomada antibiótica para los ojos si la infección es bacteriana.
Consideraciones finales
Un niño pequeño que se despierta con un ojo pegado por secreción amarillenta suele tener una afección común en la infancia, como conjuntivitis o obstrucción del conducto lagrimal.
Los pasos más importantes son:
✔ Limpiar suavemente el ojo con agua tibia
✔ Mantener la zona limpia durante todo el día
✔ Estar atento a los signos de empeoramiento de la infección
La mayoría de los casos mejoran con cuidados sencillos, pero es importante consultar con un pediatra para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados siempre que sea posible.
Aviso legal:
Este artículo tiene fines educativos únicamente y no sustituye el consejo médico profesional. Si los síntomas de su hijo empeoran o no mejoran, consulte con un profesional de la salud cualificado.
Compartir