Tras sacar el solomillo de ternera de la olla de cocción lenta, me horroricé al observar unas extrañas protuberancias blancas, parecidas a hilos, que sobresalían de la carne. Tenían un aspecto inquietante, como pequeños gusanos o parásitos.
Tras sacar el solomillo de ternera de la olla de cocción lenta, me horroricé al observar unas extrañas protuberancias blancas, parecidas a hilos, que sobresalían de la carne. Tenían un aspecto inquietante, como pequeños gusanos o parásitos.