Muchos notamos ocasionalmente pequeñas manchas rojas en el cuerpo. Debido a que estas marcas aparecen repentinamente y pueden aumentar con el tiempo, suelen causar preocupación. Sin embargo, en la mayoría de los casos, estas diminutas manchas son completamente inofensivas y se denominan angiomas cereza, un tipo común de crecimiento cutáneo benigno que se produce debido a la agrupación de pequeños vasos sanguíneos cerca de la superficie de la piel. A pesar de su apariencia inusual, los dermatólogos creen que no están relacionadas con el cáncer.
Los angiomas cereza se presentan como manchas de color rojo brillante que pueden ser planas o ligeramente elevadas sobre la piel. Suelen medir entre uno y cinco milímetros. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, con mayor frecuencia en el pecho, los brazos, los hombros o la espalda. Se forman cuando pequeños capilares se agrupan cerca de la superficie de la epidermis, lo que les confiere su color característico. Las personas suelen notar estas manchas después de los 30 años y, a menudo, se vuelven más comunes con la edad.
Las causas exactas de los angiomas cereza aún no se comprenden completamente, pero los investigadores han identificado varios factores que contribuyen a su desarrollo. Entre los factores que influyen en su aparición se incluyen el envejecimiento natural, la predisposición genética, los cambios hormonales (como los que ocurren durante el embarazo) y la exposición a ciertas sustancias químicas o medicamentos. Dado que la edad es un factor determinante, la prevalencia de estas manchas aumenta naturalmente con la edad.
Por lo general, los angiomas cereza no son dolorosos ni producen picazón. Suelen descubrirse por casualidad. Sin embargo, si la mancha se toca, se rasca o se lesiona, puede sangrar debido a la dilatación de los vasos sanguíneos en su interior. Si la irritación se vuelve frecuente o la mancha se daña con frecuencia, los expertos recomiendan evitar el estrés mecánico y consultar a un médico.
Aunque los angiomas cereza suelen ser inofensivos, los expertos recomiendan consultar a un médico si se observa algún cambio inusual en la piel. Se debe consultar a un médico si la mancha cambia repentinamente de tamaño, forma o color; si se vuelve dolorosa, produce picazón o sangra con frecuencia; o si aparecen varias manchas nuevas rápidamente en el cuerpo. Un dermatólogo puede diagnosticar un angioma durante un examen de rutina y realizar pruebas adicionales si es necesario.
En la mayoría de los casos, los angiomas no requieren extirpación, ya que no representan ningún riesgo para la salud. Sin embargo, muchos pacientes optan por eliminarlas por razones estéticas o si las manchas les resultan molestas debido a la fricción constante de la ropa. Un médico puede eliminarlas mediante procedimientos médicos como la terapia láser, la crioterapia o la electrocauterización. Estos procedimientos se realizan de forma rápida y profesional.
La aparición de nuevas marcas en la piel puede ser alarmante, pero las pequeñas manchas rojas generalmente no son señal de un problema grave. Comprender qué son y prestar atención a su salud le ayudará a mantener la calma. Si tiene alguna duda, una revisión rutinaria con un dermatólogo es la mejor manera de obtener asesoramiento experto y tranquilidad profesional sobre su salud.