Te miras al espejo todos los días y no ves ningún cambio. Pero en tu revisión, el médico te dice: “Hazte un análisis de glucosa en sangre”.
¿Cómo lo sabe? Los niveles elevados de glucosa dejan marcas en la cara que son visibles para un ojo experto. Sin embargo, la persona no las nota y las atribuye a la edad, el cansancio o el clima.
Después de los 55 años, estos signos son cruciales. La diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente, a lo largo de los años, y puede detectarse precozmente por cambios externos.
Cuanto antes notes los signos, más fácil será detener la progresión de la enfermedad.
Índice
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¿Por qué la diabetes afecta el rostro?
Signo 3: Piel seca, escamosa y con picazón
Signo 2: Manchas oscuras en el cuello y en los pliegues de la piel
Signo 1: Cicatrización lenta de heridas y un tono amarillento en la piel
¿Qué más puede aparecer en el rostro?
¿Cuándo debe consultar a un médico de inmediato?
Puntos clave en resumen
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¿Por qué la diabetes afecta el rostro?
Cuando los niveles de azúcar en la sangre están elevados, los pequeños vasos sanguíneos y las terminaciones nerviosas se dañan. La piel recibe menos nutrientes, se regenera con menos eficacia y cicatriza más lentamente. Además, el exceso de glucosa “pega” las proteínas de colágeno, lo que provoca que la piel pierda elasticidad más rápido de lo normal.
El cuerpo intenta eliminar el exceso de azúcar a través de los riñones, lo que provoca micción frecuente y pérdida de líquidos. La deshidratación se manifiesta inmediatamente en el rostro. Un trastorno metabólico se manifiesta como manchas oscuras y decoloración de la piel.
Aquí hay tres signos que a menudo se pasan por alto, aunque son visibles a simple vista.
Síntoma 3: Piel seca, escamosa y con picazón
Cómo se manifiesta:
La piel del rostro se vuelve áspera como el pergamino y se descama incluso con el uso de cremas. Los párpados, la piel alrededor de los labios y la barbilla se resecan especialmente. Aparece picazón, y la frente, las mejillas y la piel detrás de las orejas se irritan. Además, la picazón no disminuye con las cremas y lociones habituales.
Muchas personas lo atribuyen al envejecimiento o a la sensibilidad de la piel. Compran cremas hidratantes más caras y las aplican, pero el efecto es débil o inexistente.
Por qué ocurre:
Los niveles altos de azúcar alteran las glándulas sebáceas, lo que provoca que la piel produzca menos grasa protectora. Además, la micción frecuente causa pérdida de agua en el cuerpo y la piel se deshidrata desde el interior. Ninguna crema externa puede compensar esto.
La picazón es la irritación de las terminaciones nerviosas causada por el exceso de glucosa. Cuando los niveles de azúcar aumentan durante un período prolongado, se acumula en la piel, provocando una necesidad constante de rascarse.
Qué hacer:
Si de repente sientes sequedad y picazón en la piel, y las cremas no alivian el dolor, es hora de controlar tu nivel de azúcar en sangre. Hazte una prueba de glucosa en ayunas o mide tu nivel de hemoglobina glicosilada.
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Bebe más agua, de 6 a 8 vasos al día. Humidifica el aire de tu apartamento, especialmente en invierno cuando la calefacción está encendida. Usa limpiadores suaves y sin alcohol.
Evita rascarte las zonas con picazón, ya que esto puede causar infecciones. Las personas con diabetes cicatrizan las heridas lentamente y con dificultad. Si la picazón es insoportable, consulta a un dermatólogo, pero asegúrate de mencionar la posibilidad de tener diabetes. Signo 2: Manchas oscuras en el cuello y en los pliegues de la piel
Cómo se manifiesta:
Aparecen manchas oscuras en la piel del cuello, especialmente en la espalda y los costados, como si no se hubieran frotado bien. También pueden aparecer manchas similares en las axilas, en los pliegues debajo de los senos, en la ingle y en los nudillos. La piel en estas zonas se engrosa, se vuelve aterciopelada al tacto y más oscura de lo normal.
A menudo, la gente piensa que son manchas de suciedad o de la edad. Las frotan con una toallita, pero no desaparecen. Acuden a un cosmetólogo, pero el problema no es la pigmentación.
¿Por qué ocurre?
Esta afección se llama acantosis nigricans. Se produce por la resistencia a la insulina, cuando las células no responden bien a la insulina y producen demasiada. El exceso de insulina estimula el crecimiento de las células de la piel, especialmente en los pliegues, lo que provoca que se oscurezcan.
La acantosis nigricans es uno de los primeros signos de prediabetes o diabetes tipo 2. Si la nota, es probable que su nivel de azúcar en sangre ya esté elevado o a punto de aumentar.
¿Qué hacer?
Si nota manchas oscuras y aterciopeladas en el cuello o en los pliegues del cuello, controle inmediatamente sus niveles de azúcar en sangre e insulina. No se trata solo de un problema estético, sino de una señal de alerta importante.
No intentes blanquear estas manchas con cremas o exfoliantes. Desaparecerán por sí solas una vez que tus niveles de azúcar en sangre y la sensibilidad a la insulina se normalicen. Para ello, necesitas cambiar tu dieta, bajar de peso (si lo tienes) y hacer más ejercicio.
Tu médico podría recetarte medicamentos para reducir la resistencia a la insulina. No te automediques; esto debe ser supervisado por un endocrinólogo.
Signo 1: Cicatrización lenta de heridas y coloración amarillenta de la piel
Cómo se manifiesta:
Te cortas al afeitarte, te rascas la cara o te revientas un grano, y la herida tarda semanas en cicatrizar. Los bordes cicatrizan lentamente y pueden aparecer enrojecimiento y, a veces, supuración. Incluso las lesiones cutáneas menores tardan entre 7 y 10 días en cicatrizar.
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La piel puede adquirir una coloración amarillenta, especialmente en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Muchas personas creen que esto se debe a problemas hepáticos o ictericia. Sin embargo, la coloración amarillenta asociada a la diabetes es diferente, más opaca y cerosa.
Por qué sucede esto:
Los altos niveles de azúcar en la sangre dañan los pequeños vasos sanguíneos, lo que provoca que la piel se vuelvaMenos oxígeno y nutrientes. Por ello, la cicatrización es lenta. Además, la diabetes debilita el sistema inmunitario y cualquier rasguño puede infectarse.
El color amarillento se produce por la acumulación de subproductos del metabolismo de la glucosa en la piel. No se trata de ictericia en el sentido clásico; la esclerótica permanece blanca.
Qué hacer:
Si nota que las heridas en la cara y las manos tardan de dos a tres veces más en cicatrizar de lo normal, es una señal de alerta. Controle su nivel de azúcar en sangre.
Evite apretar los granos y la inflamación en la cara; los niveles elevados de azúcar pueden provocar una cicatrización lenta o incluso una infección.
Cualquier procedimiento cosmético (limpiezas, exfoliaciones) es peligroso si sospecha que tiene diabetes. Normalice primero sus niveles de azúcar y luego proceda con los procedimientos cosméticos.
Vigile cualquier daño en la piel. Si una herida no cicatriza en más de 5 días, comienza a supurar o se enrojece, consulte a un médico de inmediato.
¿Qué más puede aparecer en la cara?
Además de estos tres síntomas principales, la diabetes también puede causar:
Manchas rojas en los párpados: pequeñas erupciones similares a granos, pero que no se pueden apretar.
Pérdida de cejas, especialmente en el tercio externo.
Hinchazón facial por la mañana, sobre todo alrededor de los ojos, que no desaparece al lavarse con agua fría.
Placas de grasa en los párpados (xantelasma): manchas planas y amarillentas asociadas con trastornos del metabolismo lipídico.
Todos estos son signos adicionales de que algo no funciona bien en su metabolismo. Cuándo consultar a un médico de inmediato
Si nota al menos uno de los tres síntomas principales, pida cita con su médico de cabecera o endocrinólogo y hágase las siguientes pruebas:
Nivel de glucosa en sangre en ayunas
Hemoglobina glicosilada (muestra el promedio de niveles de azúcar en sangre durante 3 meses)
Insulina en ayunas (si hay manchas oscuras en el cuello)
Si otros síntomas acompañan a los cambios faciales, como sed constante, micción frecuente, pérdida o aumento repentino de peso o debilidad, debe consultar a un médico de inmediato. Este es un diagnóstico completo de diabetes.
Puntos clave en resumen:
La diabetes se puede reconocer por el rostro: piel seca y con picazón, manchas oscuras y aterciopeladas en el cuello y los pliegues, cicatrización lenta de heridas y un tono amarillento en la piel. Estos signos suelen atribuirse a la edad, pero en realidad indican niveles elevados de azúcar en la sangre.
Si nota al menos uno de estos signos, controle sus niveles de glucosa en sangre. Cuanto antes se detecte la diabetes, más fácil será controlarla. Los cambios en el rostro no son una sentencia de muerte, sino una oportunidad para detectarla a tiempo.
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Su rostro es un reflejo de su salud. Aprenda a interpretar sus señales y podrá prevenir problemas graves.
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Este artículo tiene fines informativos únicamente. No pretende sustituir el diagnóstico ni el tratamiento de un médico. ¡No se automedique!