Una jirafa en el Parque Nacional Kruger fue noticia por unas excrecencias en el cuello que se asemejan a la corteza de un árbol, creando la inquietante impresión de transformarse en un árbol. Esta afección es causada por el virus del papiloma humano, una infección viral que causa lesiones cutáneas gruesas y costrosas en los animales. Si bien el virus parece alarmante, los expertos afirman que no es mortal. Sin embargo, las lesiones pueden ser irritantes y provocar una infección al rascarse. En las jirafas, el virus suele propagarse por los picabueyes, aves que se alimentan de los parásitos, pero que pueden transmitir el virus al picotear las heridas. La fotógrafa de vida silvestre Helen Olive capturó las impactantes imágenes e inicialmente confundió a la jirafa con un árbol. “Parecía parte del paisaje hasta que me di cuenta de que la corteza era en realidad su piel”, comentó. El virus del papiloma humano es común en varias especies, incluyendo humanos y conejos, pero cada cepa es específica de cada especie y no es infecciosa para otras. A pesar de su inusual apariencia, se espera que la jirafa sobreviva. La población de jirafas de Sudáfrica se ha recuperado y alcanza más de 30.000 ejemplares, pero este caso es un recordatorio de los problemas de salud ocultos que siguen enfrentando estos animales salvajes.