Notar hinchazón en una sola rodilla puede ser alarmante, especialmente cuando la otra no presenta ningún problema. Si bien la hinchazón en ambas rodillas suele indicar problemas sistémicos como artritis, la hinchazón en una sola suele indicar un problema localizado. Comprender las posibles causas de la hinchazón unilateral de rodilla puede ayudarle a determinar si se trata de algo menor o una señal de que necesita atención médica.
1. Lesión o uso excesivo
La causa más común de hinchazón en una sola rodilla es una lesión o uso excesivo. Es posible que ni siquiera recuerde el momento exacto de la lesión, especialmente si se trató de una lesión por movimientos repetitivos. Los posibles problemas incluyen:
- Esguince o rotura de ligamentos (LCA, LCM)
- Desgarro de menisco
- Luxación rotuliana
- Fractura o hematoma óseo
En estos casos, la hinchazón suele aparecer en pocas horas y puede ir acompañada de dolor, rigidez o sensación de inestabilidad en la articulación.
2. Bursitis
Las bursas son pequeñas bolsas llenas de líquido que amortiguan la rodilla. Si una de ellas se inflama debido a presión, lesión o estar arrodillado durante mucho tiempo, puede provocar bursitis prerrotuliana (también conocida como “rodilla de criada”). Esta suele afectar solo una rodilla y causa hinchazón visible en la parte anterior.
3. Infección
Una infección articular, o artritis séptica, es una afección grave que puede causar hinchazón rápida, enrojecimiento, calor y dolor intenso en una sola rodilla. Suele ir acompañada de fiebre o escalofríos y requiere atención médica urgente. Puede ser necesaria una punción articular para drenar el líquido infectado.
4. Gota o seudogota
Si la hinchazón aparece repentinamente y es muy dolorosa, la gota, un tipo de artritis causada por cristales de ácido úrico, podría ser la causa. La seudogota, que implica la presencia de cristales de calcio, puede causar síntomas similares. Estas afecciones suelen afectar solo una articulación a la vez y pueden reaparecer periódicamente.
5. Osteoartritis (Localizada)
Si bien la osteoartritis suele afectar ambas rodillas con el tiempo, puede comenzar solo en una, especialmente si esta ha sufrido una lesión previa o soporta mucho peso. La hinchazón puede ser de leve a moderada y empeora con la actividad.
6. Quiste de Baker
Un quiste de Baker es una hinchazón llena de líquido que se desarrolla en la parte posterior de la rodilla. A menudo causado por afecciones como artritis o un desgarro de cartílago, puede causar sensación de tirantez o hinchazón en una rodilla, especialmente al flexionar o estirar la pierna.
7. Coágulo sanguíneo o problema circulatorio
Si bien es poco común, un coágulo sanguíneo (trombosis venosa profunda) en la pierna puede causar hinchazón en la zona de la rodilla, especialmente cuando se acompaña de hinchazón, calor o dolor en la parte inferior de la pierna. Esta es una emergencia médica y requiere atención inmediata.
Cuándo consultar al médico
Debe buscar atención médica si:
- La hinchazón es repentina, intensa o está acompañada de fiebre
- La rodilla está caliente, enrojecida o sensible al tacto
- No puede caminar ni doblar la rodilla
- La hinchazón persiste durante varios días sin mejorar
Consideraciones finales
Una rodilla hinchada no siempre es motivo de pánico, pero definitivamente es algo a lo que hay que prestar atención. Desde lesiones menores hasta afecciones articulares o infecciones más graves, existen muchas causas posibles. Un diagnóstico adecuado es el primer paso para un tratamiento eficaz y la salud de la rodilla a largo plazo.