es una enfermedad autoinmune

La psoriasis es más que una simple afección cutánea; es una enfermedad autoinmune que puede causar descamación, placas e incluso uñas quebradizas. Es una afección que requiere un tratamiento adecuado.

Existen cinco tipos diferentes de esta afección potencialmente dolorosa. Saber cuál padece puede ayudarle a controlarla eficazmente. Recuerde: cuidar su salud es fundamental.

Si desea obtener más información sobre la psoriasis, ¡siga leyendo!

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La psoriasis es una enfermedad autoinmune en la que el ciclo de vida de las células cutáneas se acelera, lo que provoca que crezcan rápidamente en la superficie de la piel, causando descamación, enrojecimiento e inflamación.

La Clínica Mayo describe la psoriasis como “una afección cutánea que causa la aparición de placas escamosas y con picazón, con mayor frecuencia en las rodillas, los codos, el tronco y el cuero cabelludo”. No es una afección cutánea poco común, pero cada vez es más común.

Más de 125 millones de personas en todo el mundo, y alrededor de 8 millones en Estados Unidos, viven con una enfermedad común y crónica que puede ser dolorosa y dificultar el sueño y la concentración. Esta enfermedad, en última instancia, afecta la salud.

Si bien la causa exacta de la afección sigue siendo un misterio, los factores genéticos y ambientales influyen.

La Fundación Nacional de Psoriasis (NPF) identifica cinco tipos de esta enfermedad de la piel, cada uno con consecuencias sociales y emocionales negativas debido a sus síntomas visibles.

Psoriasis en placas.

Según la NPF, este es el tipo más común de psoriasis y se caracteriza por placas secas, con picazón y elevadas.

Apariencia: Enrojecimiento y descamación intensos. Síntomas: Picazón, dolor e hinchazón intensos. Desencadenantes: Quemaduras solares graves, infección o interrupción repentina del tratamiento para la psoriasis. Este tipo de psoriasis es una emergencia: si experimenta síntomas, ¡consulte a su médico de inmediato! La Clínica Mayo también explica que la psoriasis no se limita a la piel. También puede afectar las uñas, provocando que se engrosen, se ahuequen, cambien de color o incluso se desprendan del lecho ungueal (una afección llamada onicólisis). Los cambios en las uñas suelen ser un signo temprano de artritis psoriásica, una enfermedad que afecta las articulaciones. La psoriasis puede presentarse de muchas formas, pero comprender sus síntomas puede ayudarte a controlarla. Si notas alguno de los síntomas que hemos descrito, consulta con un dermatólogo que pueda brindarte la atención y el tratamiento adecuados para mejorar tu salud general. Si quieres compartir tu propia experiencia con la psoriasis, deja un comentario a continuación. ¡Comparte esta historia con tus amigos para que podamos conocerlos!

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