Ingredientes:
1 repollo
100 ml de agua con gas
3-4 cucharadas de harina
3-4 huevos
1 cucharada de crema agria
Sal, pimienta, especias al gusto
Preparación:
Hervir el repollo un poco para que se ablande (esto se llama escaldado). Puedes sumergir el repollo entero en agua hirviendo y separar las hojas poco a poco, o desarmarlo inmediatamente y hervir las hojas por separado. Luego, dejar enfriar, cortar en cuadrados grandes y doblar 2-3 hojas juntas.
Preparar la masa. Puedes sustituir el agua con gas por agua normal; así el repollo quedará aún más crujiente. Si usas kéfir, los “pasteles” quedarán más esponjosos.
Sumerge los montones de hojas en la masa, colócalos en una sartén caliente con aceite y fríelos por ambos lados hasta que estén dorados. Puedes tapar la sartén durante un minuto mientras les das la vuelta, pero no los cocines demasiado.
Coloca los pastelitos terminados en un plato y cúbrelos para que no se enfríen. Se disfrutan calientes, con tu salsa favorita.
¡Disfruta!