Si te queda kéfir en la nevera, ¡no te apresures a tirarlo!
Puedes preparar un pan de jengibre casero increíblemente aromático.
Esta es una receta de los 90, que mi madre solía usar; el aroma a miel es simplemente increíble.
Masa:
Kéfir (o crema agria) – 350 ml
Azúcar – 1 taza
Yemas – 2 uds.
Proteína – 1 ud.
Miel – 1 cucharada
Aceite vegetal – 3 cucharadas
Bicarbonato – 1 cucharadita (sin rebozar)
Harina – 2-2,5 tazas
Fondant:
Blanca – 1 ud.
Azúcar – 3 cucharadas
Preparación:
Batir las yemas y 1 proteína con el azúcar y la miel, añadir el kéfir y el aceite y mezclar bien. Mezcla la harina con el bicarbonato (no es necesario el vinagre, ya que el kéfir es ácido) y amasa una masa suave, no compacta.
Extiende la masa con una capa de aproximadamente 1 cm, corta círculos, colócalos en una bandeja de horno con papel vegetal y hornea a 180-190 °C durante 20-25 minutos hasta que estén ligeramente dorados.
Para el fondant, bate las claras de huevo con el azúcar hasta que se disuelvan los cristales (no hasta que formen picos).
Engrasa los panecillos calientes con fondant (puedes hacerlos en dos capas), vuelve a meterlos al horno durante 10 minutos más y deja enfriar.
Delicioso.