El cerumen puede ser muy incómodo, causando pérdida de audición, presión molesta y, a veces, incluso mareos. Este problema puede deberse a varios factores. Afortunadamente, existen soluciones naturales para aliviar rápidamente esta molestia.
¿Por qué nos sale cerumen? (1/12)
El cerumen es una sustancia que el oído produce naturalmente para protegerlo.
Sin embargo, la acumulación excesiva puede formar un tapón, bloqueando el canal auditivo y causando sensación de taponamiento. El uso excesivo de hisopos de algodón también puede empeorar la situación al empujar el cerumen hacia el interior del oído.
O incluso infecciones y congestión nasal (2/12)
Las infecciones o la congestión de oído causadas por un resfriado, sinusitis o alergias pueden causar una obstrucción. La inflamación y la mucosidad pueden obstruir la trompa de Eustaquio, impidiendo el flujo adecuado de aire y líquido en el oído medio.
Inhalación de vapor (3/12)
Inhalar vapor tibio ayuda a destapar las fosas nasales y la trompa de Eustaquio de forma natural. Añade unas gotas de aceite esencial de eucalipto o menta para un efecto aún más potente.
Aceite de oliva tibio (4/12)
Unas gotas de aceite de oliva tibio en el oído pueden ablandar el cerumen y facilitar su extracción. Para ello, déjalo actuar unos minutos antes de inclinar la cabeza para drenar el aceite y cualquier residuo.
Bostezar y masticar (5/12)
Mover la mandíbula ayuda a equilibrar la presión en el oído y a abrir la trompa de Eustaquio. Mastica chicle o intenta bostezar intencionadamente para aliviar la sensación de congestión. ¡Así de simple!
Peróxido de hidrógeno (6/12)
Mezcla peróxido de hidrógeno (3%) con un poco de agua tibia y coloca unas gotas en el oído afectado. Esto ayudará a disolver suavemente el cerumen, despejando así el canal auditivo.
Solución salina (7/12)
Siempre es buena idea tener una solución salina en casa, especialmente para aliviar las molestias. Enjuagarse la nariz con esta solución puede ayudar a destapar los senos paranasales y a despejar un oído tapado debido a un resfriado o sinusitis.
Vinagre de manzana y alcohol (8/12)
Una combinación inesperada pero muy efectiva que se ha utilizado durante mucho tiempo para limpiar los oídos. Una mezcla de vinagre de manzana y alcohol a partes iguales se puede usar en gotas para disolver el cerumen y prevenir infecciones.
Técnica de Valsalva (9/12)
Aunque el nombre, maniobra de Valsalva, suene complicado, el método en sí es sencillo. Apriete la nariz, cierre la boca y exhale suavemente como si estuviera a punto de vomitar. Esta técnica ayuda a equilibrar la presión entre el oído interno y el externo.
Ajo y aceite de coco (10/12)
El ajo tiene potentes propiedades antibacterianas, lo que lo hace ideal para esta situación. Machaque un diente de ajo, mézclelo con aceite de coco tibio y aplique unas gotas en el oído para combatir una posible infección.
Cebolla Caliente (11/12)
Un remedio casero tradicional consiste en calentar un trozo de cebolla, envolverlo en un paño y colocarlo en el oído. El calor y las propiedades antisépticas de la cebolla ayudan a reducir la inflamación y a despejar el conducto auditivo.
Masaje de Oído (12/12)
Un masaje suave alrededor del oído y la mandíbula puede estimular la circulación sanguínea y ayudar a despejar las obstrucciones causadas por la congestión. Simplemente use los dedos para hacer movimientos circulares en la zona afectada, ¡y listo!