Estamos preparando unos bollos increíbles, suaves y aromáticos, ¡que evocan la infancia!
Estos bollos son una auténtica nostalgia: antes se vendían por 9 kopeks, con un delicado aroma a vainilla que se deshace en la boca.
La receta es sencilla: no es necesario amasar la masa durante mucho tiempo.
Ingredientes:
Leche – 250 ml
Levadura – 10 g
Yemas – 4 uds.
Azúcar – 100 g
Azúcar de vainilla – 2 cucharaditas
Harina – al menos 550 g
Sal – una pizca
Mantequilla – 100 g
Para engrasar:
Yema – 1 ud.
Leche – 2 cucharadas.
Preparación:
Tamizar la harina 2-3 veces, mezclar con la levadura y la sal.
Batir las yemas con el azúcar y el azúcar de vainilla. Añadir la mantequilla derretida (¡no caliente!) y la leche tibia, y mezclar.
Vierta la mezcla líquida sobre la harina y mezcle suavemente con una espátula de madera.
Cubra la masa y deje reposar en el horno a 100 °C.
Engrase la bandeja y las manos con mantequilla, y amase. Forme una docena de bollitos, estirando suavemente la masa hacia adentro.
Coloque los bollitos en la bandeja dejando un pequeño espacio entre ellos y deje reposar durante una hora más.
Hornee a 180 °C durante 30-35 minutos. 10 minutos antes de terminar la cocción, pincele con la mezcla de yema y leche.
¡Disfrute de unos bollitos tiernos y esponjosos!