Si quieres deleitarte a ti mismo o a tus seres queridos con repostería casera, ¡esta receta es la opción perfecta!
Una masa crujiente y desmenuzable, una mermelada aromática y unas migas delicadas y dulces hacen de estas galletas de mantequilla un verdadero hallazgo para los amantes de los postres sencillos pero deliciosos.
¡Mínimos ingredientes, máximo placer!
¿Qué necesitas?
Ingredientes principales:
Harina – 310 g
Levadura en polvo – 1 cucharadita
Mantequilla (reblandecida) – 180 g
Sal – una pizca
Azúcar – 130 g
Vainilla – al gusto
Huevo – 1 ud.
Mermelada – al gusto
¿Cómo prepararla?
- Prepara la masa
Saca la mantequilla del refrigerador con antelación para que se ablande.
En un recipiente aparte, tamiza la harina, añade la levadura en polvo y la sal.
En otro recipiente, bate la mantequilla con una batidora hasta que esté esponjosa.
Añade el azúcar y la vainilla y sigue batiendo durante 2-3 minutos más. Incorporar el huevo y batir hasta obtener una masa homogénea.
- Formar la base
Añadir la harina poco a poco, mezclando primero con una batidora y luego amasar con las manos.
Cuando la masa esté homogénea y elástica, extenderla con un rodillo hasta formar una capa de 5 mm de grosor directamente sobre el papel vegetal.
Transferir a una bandeja de horno y pinchar con un tenedor para evitar que la masa burbujee durante el horneado.
- Hornear
Precalentar el horno a 200 °C y hornear la base durante 10 minutos, hasta que adquiera un tono dorado.
- Montar el bizcocho
Cortar el bizcocho terminado por la mitad.
Recortar los bordes irregulares (haremos migas con ellos más adelante).
Untar una capa de bizcocho con mermelada, cubrir con la segunda y volver a untar con mermelada.
Triturar los restos de masa y espolvorear por encima.
Cortar en porciones, preparar té y disfrutar de una deliciosa repostería casera.
Consejo: Puedes usar cualquier mermelada: de fresa, frambuesa, albaricoque o incluso de grosella. Para un sabor más intenso, puedes añadir un poco de ralladura de limón a la masa.