Para reducir el riesgo de caídas sobre el hielo en invierno, es importante cuidar las suelas de los zapatos con antelación. Si no tienes unos con revestimiento antideslizante, un sencillo truco casero (laca para el cabello) puede ayudarte.

Cómo hacer que la suela sea menos resbaladiza
Primero, elige un producto: basta con la laca común, que se encuentra en casi todos los hogares. Después, prepara tus zapatos: las suelas deben estar completamente secas y libres de suciedad, arena y polvo; de lo contrario, el efecto será menor.
Dale la vuelta a los zapatos y rocía el betún uniformemente sobre toda la suela. Es importante no dejar zonas sin cubrir ni aplicar demasiado; la capa debe ser fina y uniforme.
Después de aplicarlo, deja que el betún se seque completamente durante unos minutos. Antes de salir, asegúrate de que el betún ya no esté pegajoso y de que los zapatos estén listos para usar.
Consejos útiles
Es importante tener en cuenta que este método tiene un efecto temporal, por lo que se recomienda repetir el procedimiento cada vez que se pisa una superficie helada. Si sus zapatos son de materiales delicados, como gamuza o nobuk, aplique el betún con cuidado, evitando que manche la parte superior del zapato.
Este sencillo truco ayuda a mejorar temporalmente el agarre de la suela en la carretera y, por lo tanto, reduce la probabilidad de resbalones en el invierno.