Las bacterias dañinas en el estómago y los intestinos son un problema común hoy en día. El tratamiento suele ser largo y difícil, y los medicamentos suelen causar efectos secundarios.
Causas del sobrecrecimiento bacteriano:
disminución de la motilidad del intestino delgado (estrés, exceso de azúcar, diabetes, hipotiroidismo);
disminución de la producción de ácido estomacal con la edad o debido al uso frecuente de antiácidos;
anomalías estructurales del intestino (cirugías, obstrucciones, divertículos);
tomar ciertos medicamentos (antibióticos, esteroides, agentes hormonales);
inmunodeficiencia y estrés crónico.
Síntomas principales:
hinchazón y gases después de comer;
estreñimiento o, por el contrario, diarrea crónica;
heces blandas y malolientes;
fatiga, anemia, deficiencia de vitamina B12;
dolor abdominal, moco en las heces;
hinchazón después de consumir azúcar, carbohidratos o fibra.
Una solución natural: higos en aceite de oliva.
Una receta ancestral que ayuda a eliminar bacterias dañinas y favorece la digestión.
Cómo cocinar:
Tome higos secos, corte cada fruta en 4 trozos.
Colóquelo en un frasco y cúbralo completamente con aceite de oliva.
Insistir durante al menos 40 días.
Por la mañana, comer 1 pieza de higo con una cucharada de aceite.
Consejos para potenciar el efecto:
evitar los alimentos picantes y grasosos;
cocinar alimentos con aceite de oliva;
Incluye en tu dieta platos ligeros y comidas calientes sin exceso de especias.
Los higos y el aceite de oliva son un valioso remedio natural que no sólo ayuda con los problemas bacterianos, sino que también favorece la función intestinal, alivia el estreñimiento, fortalece los vasos sanguíneos y mejora el bienestar general.