Según la Sociedad Americana del Cáncer, uno de cada ocho hombres será diagnosticado con cáncer de próstata a lo largo de su vida. Actualmente, el cáncer de próstata se ubica, solo por detrás del cáncer de pulmón, como la principal causa de muerte por cáncer. Sin embargo, muchas personas sobreviven a esta dura prueba y llevan una vida saludable. La detección temprana es uno de los principales factores de riesgo del cáncer de próstata que influyen en la supervivencia de una persona.
Cómo reducir el riesgo de cáncer de próstata
Existen varios factores de riesgo de cáncer de próstata que debe conocer. Estos incluyen la edad avanzada, su origen étnico (el cáncer de próstata es más común en afroamericanos), la genética, los antecedentes familiares y el estilo de vida. También existen varios factores de riesgo potencialmente modificables, como el tabaquismo, el sedentarismo, la obesidad y la dieta. Sin embargo, lo más importante que puede hacer para reducir el riesgo de cáncer de próstata es realizarse pruebas de detección periódicas. Con solo omitir esta prueba, los hombres pueden aumentar su riesgo de cáncer de próstata en un 45 %. La detección temprana permite implementar tratamientos rápidamente, lo que mejora significativamente los resultados.
Los estudios de detección del PSA
El ERSPC (Estudio Europeo Aleatorizado sobre Detección del Cáncer de Próstata) ha recopilado datos durante las últimas dos décadas. El estudio involucró a decenas de miles de hombres de siete países europeos. Con base en sus hallazgos, se estimó que las probabilidades de morir de cáncer de próstata podrían reducirse en un 20 % si las personas asistieran a revisiones periódicas. Sin embargo, se ha descubierto que cada vez menos hombres acuden a estas revisiones anualmente. Esta disminución en la asistencia se ha relacionado directamente con un aumento del riesgo de cáncer de próstata. Este descubrimiento fue realizado por investigadores del Instituto Erasmus MC del Cáncer del Centro Médico Universitario de los Países Bajos.
Resultados del estudio de los Países Bajos
De la muestra de 72,460 participantes masculinos, uno de cada seis había faltado a todas sus citas programadas. El estudio reveló que estos participantes tenían un 45% más de riesgo de morir de cáncer de próstata. La autora principal del estudio, la Dra. Renée Leenen, sugirió que quienes evitan las revisiones periódicas son personas que evitan la atención médica. Este tipo de personas suelen descuidar las prácticas de salud beneficiosas y las medidas preventivas. Por otro lado, quienes sí asisten a las revisiones tienden a llevar un estilo de vida más saludable en general.
Fomentar la asistencia
Los investigadores y profesionales de la salud aún no comprenden por qué algunos hombres acuden a estas pruebas de detección y otros no. El Dr. Leenen considera importante comprender por qué algunos hombres deciden no asistir a estas citas cruciales. Si pudieran descubrir los factores determinantes que impiden que los hombres acudan a las pruebas de detección, podrían crear programas más eficaces que eduquen y animen a los hombres sobre sus beneficios. Los datos recopilados en este estudio se compartieron recientemente en el Congreso de la Asociación Europea de Urología en Madrid, España. Su objetivo es visibilizar estos problemas y, con suerte, inspirar un cambio en todo el mundo.
Factores de riesgo del cáncer de próstata
Como se mencionó anteriormente, los hombres que asisten a las revisiones periódicas también tienden a llevar estilos de vida más saludables. Factores como la capacidad para manejar el estrés, la cantidad de ejercicio y el tipo de dieta influyen en el riesgo. Se ha descubierto que quienes asisten regularmente a las revisiones también son más propensos a considerar otros factores de riesgo de cáncer de próstata. Pero ¿qué pasa con quienes no asisten a las revisiones? ¿Cuáles son sus razones? Parece que las principales razones por las que los hombres no se realizan estas revisiones o descuidan su salud en general son la negación, el miedo y un estilo de vida ajetreado. Algunos hombres también pueden considerar las revisiones de próstata como evasivas y emasculinizantes, lo que puede disuadirlos de acudir.
Los avances en la detección de la próstata
Muchos hombres tienden a evitar las pruebas de detección porque las consideran invasivas. Esto se debe principalmente a que antes los médicos empleaban una técnica llamada tacto rectal. Esta técnica requiere que el médico introduzca un dedo en el recto para comprobar el estado de la próstata. Si bien a veces todavía se utiliza, se ha sustituido principalmente por un simple análisis de sangre llamado prueba del antígeno prostático específico. Esta prueba mide los niveles de este antígeno en el torrente sanguíneo, lo que permite a los médicos determinar si existen posibles problemas de próstata. Esta prueba solo requiere una rápida extracción de sangre, pero puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El resultado final
Existen muchos factores de riesgo de cáncer de próstata que se deben considerar si se desea evitar esta enfermedad. Sin embargo, la manera más fácil de determinar si existen problemas o recibir tratamiento oportuno es realizarse pruebas de detección periódicas. No solo son efectivas, sino que también son menos invasivas que antes. Además, los médicos ahora tienen acceso a herramientas de diagnóstico adicionales que hacen que el diagnóstico sea aún más preciso, como biopsias y resonancias magnéticas. No hay nada que perder al hacerse una prueba y se gana mucha tranquilidad. Si la prueba resulta negativa, no tendrá de qué preocuparse durante un año más. Si resulta positiva, lo habrá detectado a tiempo para recibir un tratamiento eficaz. Sin embargo, la desventaja de no asistir podría ser muy negativa, lo que aumenta significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.