Si te encanta el khmyz tradicional, sabes que este dulce crujiente suele freírse en
aceite hirviendo y espolvoreado con azúcar glas.
Sin embargo, hoy queremos contaros la receta del szmyz húngaro: más esponjoso y suave.
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gracias a la composición especial de la masa.
En Hungría se elabora con masa ligera de levadura sobre crema agria y se le añade mantequilla, lo que hace que la masa quede increíblemente aireada y deliciosa incluso al día siguiente.

Ingredientes
- Harina (de trigo) — 250 g
- Azúcar — 50 g
- Sal – una pizca
- Yemas de huevo – 4 uds.
- Brandy – 1 cucharada.
- Crema agria – 1 cucharada.
- Levadura – 1 cucharadita.
- Leche (o 3 cucharadas soperas) – 50 ml
- Mantequilla (derretida) — 50 g
- Aceite de girasol — para freír
- Azúcar en polvo – al gusto
Cómo hacer donas esponjosas
1. Activación de la levadura
- Vierte la leche tibia en un tazón pequeño y añade una pizca de azúcar. Disuelve la levadura y déjala reposar un rato para que empiece a actuar.
2. Amasar la masa
- Tamiza la harina en un bol grande, añade el azúcar restante y una pizca de sal.
- Añade las yemas de huevo, la levadura activada, el brandy y la crema agria. Empieza a amasar.
- Cuando la masa esté suave, agregue la mantequilla derretida y continúe amasando hasta que la masa esté elástica y suave.
- Cubre el recipiente con una toalla y déjalo reposar en un lugar cálido durante 30 minutos para que suba.
3. Dar forma a la maleza
- Cuando la masa haya subido, golpéela y extiéndala hasta formar una lámina de aproximadamente 0,5 cm de espesor.
- Corta la masa en rectángulos y haz un corte en el centro de cada uno. Pasa un borde de la masa por el corte para crear la clásica forma de matorrales.
4. Freír en abundante aceite
- Vierta el aceite en una sartén o caldero profundo y caliéntelo bien.
- Fría las chuletas hasta que estén doradas por ambos lados. Coloque las piezas terminadas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
5. Presentación
- Espolvoree la maleza generosamente con azúcar en polvo.
- Estas donas suaves y esponjosas son perfectas para desayunar. Córtalas a lo largo, úntalas con mermelada o mantequilla y sírvelas con té o leche caliente.
¡Buen provecho! Que estas donas húngaras te traigan una mañana acogedora y deliciosa.