¡Olvídate de cocinar remolacha en una cacerola durante horas! Hoy te mostraré cómo se prepara en restaurantes: rápida, deliciosa y sin perder su sabor.

¿Por qué es mejor este método?
La remolacha es un producto asequible con el que se pueden crear auténticas obras maestras culinarias.
La remolacha queda deliciosa sola en ensaladas con trozos grandes. Este método ayuda a conservar y realzar su sabor.
Lo que necesitas:
- Remolachas (preferiblemente todas del mismo tamaño)
- Aceite de oliva
- Sal
- Azúcar
- Frustrar
Método de preparación:
1. Preparación:
- Lave bien las remolachas con una esponja.
2. Preparación del papel de aluminio:
- Coge un trozo de papel aluminio y vierte un poco de aceite de oliva en el centro.
- Espolvorear con sal y azúcar.
3. Horneado:
- Coloque las remolachas sobre papel de aluminio.
- Rociar nuevamente con aceite, espolvorear con sal y azúcar.
- Envuelva las remolachas firmemente en papel de aluminio.
- Hornear en el horno a 180-200°C durante una hora aproximadamente.
4. Comprobación de la preparación:
- Perfore la remolacha con un pincho: si entra fácilmente, la remolacha está lista.
- Si no, continúe horneando.

Por qué funciona:
La sal y el azúcar son potenciadores naturales del sabor, y el aceite ayuda a que la remolacha los absorba mejor. Hornear en papel aluminio conserva todos los jugos, lo que hace que la remolacha sea más rica y sabrosa.
Consejos útiles:
- Tiempo de horneado: para vegetales de raíz grandes, tomará hasta 1,5 horas.
- Almacenamiento: Las remolachas cocidas se pueden conservar en el refrigerador hasta 5 días.
- Aromatizante: Agregue tomillo o romero al papel aluminio para darle más sabor.
Consejo: Deja que las remolachas se enfríen un poco y la piel se desprenderá naturalmente. Evita pelarlas bajo agua fría para conservar parte de su sabor.
¡Buen provecho!