¡No hay nada más desagradable que guardar cosas en un lugar que huele a cabra!
Ya sean los zapatos de tu ser querido, unos pantalones deportivos que olvidaste lavar o una pila de sábanas que nunca usaste, no te preocupes.
Un poco de limpieza, un poco de orden y ¡voilá! ¡Volverás a tener un armario perfecto!
1 ) Eliminar los olores a humedad
Encuentra esos montones de ropa o sábanas que llevan ahí mucho tiempo, saca todo, desdóblalo y dóblalo de nuevo, insertando de vez en cuando una hoja de papel absorbente humedecida con 2-3 gotas de aceite esencial.
¡lavanda o limón!
Es difícil, pero efectivo para eliminar esos bichitos que anidan en tus cosas. Para neutralizar los olores sin vaciarlo todo, coloca un recipiente con leche hirviendo dentro, cierra la puerta y déjalo reposar toda la noche. La mayoría de los olores no tienen nada que hacer con un remedio tan radical.
2) Desinfectar todas las superficies
Si tu armario o cómoda ha estado lleno durante mucho tiempo, lo mejor es vaciarlo todo y desinfectar bien la superficie:
• Si utiliza muebles de madera, limpie todas las paredes, incluidos los estantes, con un poco de agua y vinagre blanco, seque y ventile la habitación antes de volver a colocarlos.
• Limpie un gabinete con paredes y estantes pintados con una pequeña cantidad de agua y vinagre blanco; aspire completamente el papel tapiz con un accesorio de cepillo y limpie con un paño seco.
Mi pequeño consejo : si las estanterías están sucias, lávalas bien y cúbrelas con un papel pintado que sea fácil de lavar con una esponja.
3) Evitar fuentes de humedad
Sin aire, sin luz… ¡Necesitas eliminar la humedad! Si tu armario o despensa se está convirtiendo en un caldo de cultivo para el moho, es por los microhongos, que también son responsables de los malos olores. Deja de guardar ropa húmeda o recién planchada. Deja siempre la puerta entreabierta después de guardar la ropa recién planchada. Revisa también el armario para ver si hay fugas de agua en las paredes, tuberías que gotean, etc.
Mi pequeño consejo : si no puedes controlar la fuente de humedad, coloca dos absorbentes de humedad, uno arriba y otro abajo, y retira regularmente el agua acumulada.
4) Está prohibido importar olores desagradables.
Si guardas zapatos o ropa con mal olor en tu armario, es normal que el olor se acumule. Deja las zapatillas nuevas toda la noche antes de guardarlas; guarda la ropa sucia en una cesta bien ventilada en el baño o en otro lugar en lugar de “perfumar” todo el armario; rellena los zapatos mojados con papel de periódico y tíralos cuando estén secos.
5) Crear circulación de aire
En un armario, deja la puerta abierta de vez en cuando para refrescar el aire, y es aún mejor si ventilas la habitación al mismo tiempo. En un armario, abrir la puerta para ventilar es bueno, pero crear una ventilación constante es aún mejor. Puedes perforar agujeros en las paredes o puertas para instalar respiraderos (aunque esto no es muy estético), o puedes recortar la parte inferior o superior de la puerta para permitir la circulación del aire. Finalmente, la mejor solución es conectarlo a un sistema de ventilación mecánica existente (MVHR).
Mis consejos adicionales : usa un aroma suave, pero evita el famoso aroma a naranja con clavo, que se echa a perder rápidamente. Es mejor esparcir pequeños sobres de lavanda o jabón envueltos en un pañuelo (cuando pierdan el aroma, úsalos en la ducha), o incluso… pequeñas piezas de cerámica a las que les añades unas gotas de aceite esencial de limón o lavanda: ¡huelen de maravilla y a limpio!