No hay prisa. Todavía hace calor, dejemos que los brotes sigan madurando.
Debes usar las tijeras de podar cuando la temperatura sea inferior a cero todas las noches.
Las heladas de octubre no dañan las rosas.

Coja unas tijeras de podar bien afiladas y siga el esquema:

Corta los brotes jóvenes para que no queden brotes rojos, verde claro, delgados o sin lignificar en el arbusto. Con el tiempo, la experiencia te ayudará a distinguir rápidamente entre un brote maduro y uno verde.
Si las rosas tienen flores o capullos, no dude en quitarlos.

Elimina todas las raíces enfermas, secas, podridas y debilitadas. No tendrás que cargar con este lastre la próxima temporada.
Recorta los brotes que quedan: al menos a la mitad, o mejor aún, deja solo un tercio. Así te resultará más fácil cubrirlos.
El corte debe realizarse únicamente por encima de la yema exterior, es decir, mirando hacia afuera, no hacia adentro, en un ángulo de 45 grados. Como se muestra en la siguiente imagen:
Ahora puedes cubrir la rosa. Si no estás de acuerdo, al menos echa un poco de turba en la base.