No tienen tiempo de enfriarse: por la mañana horneo 3 tandas de estos panqueques con kéfir y sin huevos; quedan esponjosos y apetitosos.

A todos nos ha pasado: quedan algunos productos en el refrigerador que están demasiado malos para tirar, y no hay dónde desecharlos.

Ya sabes qué hacer con ellos. Pero tomemos el kéfir como ejemplo: con él se pueden preparar unas tortitas sorprendentemente deliciosas.

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Desayuno. Sin huevos, sin complicaciones, pero con una textura ligera difícil de olvidar. Los panqueques suben.

ellos mismos, como si estuvieran de buen humor, y no gracias a complejas manipulaciones.

Cómo hacer panqueques esponjosos

La clave del éxito reside en la temperatura adecuada del kéfir. No debe estar frío, sino a temperatura ambiente. Tibio

El kéfir reacciona más activamente con el bicarbonato, y esto es lo que hace que la masa “cobre vida”. Si usas bicarbonato frío

Si se usa este producto, los buñuelos quedarán densos, como panqueques, y no esponjosos como almohadas.

Cómo hacer tortitas esponjosas con kéfir

Para cocinar necesitas llevar:

Kéfir – 250 ml;
harina – aproximadamente 200–220 g (la consistencia de la masa debe ser la adecuada);
2 cucharadas de azúcar;
0,5 cucharadita de bicarbonato;
una pizca de sal;
aceite para freír.
Amasar la masa es muy sencillo: vierte el kéfir en un bol e inmediatamente añade el bicarbonato, esperando un momento a que reaccione. Luego añade el azúcar y la sal. Incorpora la harina poco a poco, removiendo con una cuchara. La masa debe tener una consistencia espesa, similar a la de la crema agria, no líquida, pero tampoco demasiado dura. Si queda demasiado espesa, los panqueques no subirán; si queda demasiado líquida, simplemente se extenderán por la sartén.

Cómo hacer tortitas esponjosas con kéfir

A continuación, calienta bien la sartén, pero sin que se queme, para que los panqueques no se doren por fuera y queden crudos por dentro. Lo mejor es freírlos a fuego medio con tapa para que suban uniformemente y la superficie quede tierna. Cuando la parte de abajo esté dorada, dales la vuelta y deja que se cocinen por el otro lado sin tapar. ¡Listo! Sírvelos con crema agria, mermelada o miel y ¡a disfrutar!

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