A todos nos ha pasado: quedan algunos productos en el refrigerador que están demasiado malos para tirar, y no hay dónde desecharlos.
Ya sabes qué hacer con ellos. Pero tomemos el kéfir como ejemplo: con él se pueden preparar unas tortitas sorprendentemente deliciosas.
Desayuno. Sin huevos, sin complicaciones, pero con una textura ligera difícil de olvidar. Los panqueques suben.
ellos mismos, como si estuvieran de buen humor, y no gracias a complejas manipulaciones.
Cómo hacer panqueques esponjosos
La clave del éxito reside en la temperatura adecuada del kéfir. No debe estar frío, sino a temperatura ambiente. Tibio
El kéfir reacciona más activamente con el bicarbonato, y esto es lo que hace que la masa “cobre vida”. Si usas bicarbonato frío
Si se usa este producto, los buñuelos quedarán densos, como panqueques, y no esponjosos como almohadas.
Cómo hacer tortitas esponjosas con kéfir
Para cocinar necesitas llevar:
Kéfir – 250 ml;
harina – aproximadamente 200–220 g (la consistencia de la masa debe ser la adecuada);
2 cucharadas de azúcar;
0,5 cucharadita de bicarbonato;
una pizca de sal;
aceite para freír.
Amasar la masa es muy sencillo: vierte el kéfir en un bol e inmediatamente añade el bicarbonato, esperando un momento a que reaccione. Luego añade el azúcar y la sal. Incorpora la harina poco a poco, removiendo con una cuchara. La masa debe tener una consistencia espesa, similar a la de la crema agria, no líquida, pero tampoco demasiado dura. Si queda demasiado espesa, los panqueques no subirán; si queda demasiado líquida, simplemente se extenderán por la sartén.
Cómo hacer tortitas esponjosas con kéfir
A continuación, calienta bien la sartén, pero sin que se queme, para que los panqueques no se doren por fuera y queden crudos por dentro. Lo mejor es freírlos a fuego medio con tapa para que suban uniformemente y la superficie quede tierna. Cuando la parte de abajo esté dorada, dales la vuelta y deja que se cocinen por el otro lado sin tapar. ¡Listo! Sírvelos con crema agria, mermelada o miel y ¡a disfrutar!