El apio suele considerarse un superalimento, y con razón. Es ligero, crujiente y sorprendentemente bajo en calorías, lo que lo convierte en una excelente opción para quienes buscan bajar de peso. Y lo cierto es que el apio realmente ayuda a perder peso.
Aunque parezca que solo contiene agua y fibra con poco valor nutricional, el apio en realidad contiene muchas vitaminas y minerales esenciales. Uno de sus nutrientes más destacados es el molibdeno, un oligoelemento que desempeña un papel importante en diversas funciones corporales.
El apio también contiene cantidades pequeñas pero significativas de folato, potasio, manganeso y ácido pantoténico. Además, aporta vitaminas A, B2, B6 y C, además de cobre, calcio, fósforo y magnesio. ¿Qué implicaciones tiene todo esto para tu salud?

Favorece una digestión saludable
El apio contiene fibra soluble e insoluble. Aunque el cuerpo no digiere ninguno de los dos tipos directamente, ambos desempeñan un papel vital en la salud digestiva. La fibra soluble forma una sustancia gelatinosa en el intestino, lo que aumenta el volumen de las heces y facilita su evacuación. La fibra insoluble, por otro lado, sirve de alimento para las bacterias intestinales beneficiosas que ayudan a descomponer otros alimentos.
Pero eso no es todo: el apio también contiene compuestos vegetales que pueden mejorar la capacidad del cuerpo para absorber los nutrientes de lo que come.

Fuente natural de electrolitos
En lugar de tomar bebidas deportivas azucaradas después de entrenar, considera comer apio como refrigerio. Si bien estas bebidas están diseñadas para reponer electrolitos, su alto contenido de azúcar puede dificultar tus objetivos de fitness.
El apio es rico en agua, lo que ayuda a prevenir la deshidratación y proporciona un equilibrio natural de potasio y sodio. Estos dos minerales son clave para regular los niveles de líquidos en el cuerpo, lo cual es especialmente beneficioso para la función renal. ¿No te gusta comer apio crudo? Prueba a añadirlo a un batido para hidratarte después del entrenamiento.

Mejora la función cerebral
El apio contiene luteolina, un flavonoide antioxidante que puede ayudar a reducir la inflamación cerebral. Estudios han demostrado que la luteolina puede retrasar el deterioro de la memoria relacionado con la edad en ratones.
Si bien aún se necesitan estudios similares en humanos, es bien sabido que los alimentos ricos en antioxidantes y antiinflamatorios contribuyen a una mejor salud cerebral y función cognitiva a lo largo del día.