1. Sed intensa por la noche.
Necesidad frecuente de beber agua, incluso en plena noche.
2. Micción frecuente por la noche (nicturia).
Tener que orinar varias veces por semana es un síntoma clásico de niveles altos de azúcar en la sangre.
3. Fatiga constante al despertar.
A pesar de haber dormido bien, te sientes agotado.
Irritación o dolor en el tracto urinario.
14. Mucha hambre por la noche.
Necesidad repentina de comer, incluso después de cenar.
15. Pérdida de peso inexplicable
a pesar de seguir una dieta normal.
16. Cicatrización lenta de las heridas,
especialmente de las heridas en los pies.
17. Aliento afrutado
. Un síntoma de cetosis en personas con diabetes sin tratamiento.
18. Dificultad para respirar por la noche.
Dificultad para respirar o sibilancias.
19. Dolor abdominal o náuseas
relacionadas con complicaciones digestivas.
20. Confusión o mareos.
Síntomas de hipoglucemia nocturna.
¿Qué hacer si nota estos síntomas?
Acuda a un médico de inmediato para que le realicen un examen completo.
Si está en riesgo, controle regularmente sus niveles de azúcar en sangre.
Coma una dieta equilibrada y haga ejercicio regularmente.
Evite el alcohol y el tabaco.
Nunca ignore los trastornos persistentes del sueño.
Por lo tanto,
estos síntomas nocturnos pueden ser los primeros signos de una diabetes no diagnosticada o mal controlada.
La detección y el tratamiento tempranos son importantes para prevenir complicaciones graves.
4. Pesadillas o sueños vívidos.
Alteraciones del sueño asociadas con fluctuaciones en los niveles de glucosa en sangre.
5. Sudoración excesiva por la noche.
Sudoración excesiva sin motivo aparente.
6. Entumecimiento u hormigueo en los pies.
Hormigueo causado por neuropatía.
7. Calambres musculares nocturnos.
Calambres frecuentes y dolorosos.
8. Boca seca al despertar.
Sensación de sequedad a pesar de una hidratación adecuada.
9. Dolor de cabeza al despertar.
Suele asociarse con fluctuaciones en los niveles de azúcar en sangre.
10. Visión borrosa momentánea.
Disminución de la visión al despertar.
11. Irritabilidad o cambios de humor.
Asociados con fluctuaciones en los niveles de azúcar en sangre.
12. Dificultad para conciliar el sueño o insomnio.
El metabolismo alterado impide un sueño reparador.
13. Infecciones frecuentes del tracto urinario