El mal aliento puede arruinar una reunión de negocios o una cita. Puedes prevenirlo prestando atención al estado de tu cavidad bucal y siguiendo algunas reglas sencillas. A continuación, encontrarás recomendaciones que te ayudarán a mantener un aliento fresco incluso después de dormir mucho.
1. Bebe más agua. La saliva ayuda a limpiar e hidratar la boca, por lo que no producir suficiente significa que no la estás produciendo para mantenerla limpia y sana. Por eso, la sequedad bucal puede provocar mal aliento, labios agrietados y llagas en las comisuras. Puedes probar remedios caseros como chupar cubitos de hielo, beber agua con frecuencia, masticar chicle sin azúcar o chupar caramelos duros sin azúcar. Sin embargo, si ninguno de estos remedios te ayuda, se recomienda consultar a un médico, ya que la sequedad bucal puede deberse a un trastorno de las glándulas salivales u otras afecciones médicas.
2. Opta por chicle en lugar de mentas. El mal aliento puede ser causado por el ácido que se produce naturalmente en la boca. Esto puede ser resultado del consumo de azúcar, ya que la boca lo utiliza para producir este ácido. El azúcar también puede causar desgaste en los dientes. Una forma de reducir el azúcar es reemplazar las mentas o los dulces por caramelos y chicles sin azúcar. Masticar chicle ayudará a la boca a producir más saliva, que es la forma natural del cuerpo de combatir los ácidos que forman la placa.
3. Visita a tu dentista con más frecuencia. Si tienes una mala higiene bucal, es probable que tengas placa, una película de bacterias que recubre tus dientes. Con el tiempo, la placa se endurece y se convierte en sarro, lo que puede causar la formación de bolsas o pequeños orificios entre los dientes y las encías donde se acumulan bacterias, alimentos y placa. Este proceso se llama periodontitis y puede causar mal aliento. Dado que el sarro no se puede eliminar con el cepillado, debes consultar a tu dentista. Si sospechas que tienes periodontitis, es importante comenzar el tratamiento lo antes posible; de lo contrario, puede convertirse en una afección grave que afecte tus dientes.
4. Mejora tu higiene. Aunque parezca obvio para muchos, la mala higiene bucal sigue siendo la principal causa del mal aliento. La boca está llena de bacterias que descomponen los restos de comida, y la combinación de bacterias y alimentos en descomposición produce mal aliento, por lo que cepillarse los dientes y usar hilo dental es importante. Los expertos recomiendan cepillarse los dientes al menos dos veces al día después de las comidas y usar pasta dental con flúor, pero esto solo eliminará el 60 % de las bacterias de la boca. Por eso, usar hilo dental y cepillarse la lengua también es muy importante. Hacer gárgaras y enjuagarse la boca con un enjuague bucal sin alcohol antes de acostarse también puede ayudar a controlar la proliferación bacteriana de forma más eficaz.
5. Cambia tu dieta. Los alimentos y bebidas con olor fuerte, como el ajo, la cebolla o el café, hacen que el estómago absorba aceites durante la digestión. Estos aceites pueden entrar en los pulmones a través del torrente sanguíneo y permanecer allí incluso 72 horas después de comer, causando mal aliento. Por otro lado, si estás en ayunas o sigues una dieta baja en carbohidratos, también puedes desarrollar mal aliento debido a la formación de cetonas, que tienen un olor fuerte. Considera comer menos cebolla, comidas picantes, ajo y alimentos azucarados, y reduce tu consumo de café. Si estás en ayunas o sigues una dieta baja en carbohidratos, consulta con tu médico para ver si hay algo que puedas hacer para incluir más carbohidratos o regular la producción de cetonas. También puedes comer más frutos secos, aguacates y aceite de oliva.
6. Deshazte de los cálculos amigdalinos. Si notas que expulsas pequeños trozos amarillentos por la garganta al toser, podrían ser cálculos amigdalinos. Si bien estos cálculos no son peligrosos, pueden causar mal aliento. Se trata de bacterias y residuos que se forman en las amígdalas, desde pequeños trozos blandos hasta cálculos grandes y endurecidos. Si bien suelen ser inofensivos, en algunos casos pueden provocar infecciones. Para prevenirlas, intenta usar enjuague bucal con regularidad para reducir la cantidad de bacterias en la boca y usa hilo dental con regularidad. Cuidar tus dientes no se trata solo de cepillarte los dientes, usar hilo dental o visitar al dentista. Sigue estos pasos para mantener una sonrisa sana el mayor tiempo posible.