1. Sashimi. El sashimi es sin duda uno de los alimentos con más parásitos. Se come crudo y ha conquistado a muchos gourmets. Pero ¿sabías que el sashimi contiene parásitos? Contiene muchos trematodos hepáticos que, si no se eliminan, pueden ser perjudiciales para el organismo.
2. Caracoles. Los caracoles son una comida callejera popular por su bajo precio y su carne firme. Los caracoles fritos son un clásico en las barbacoas nocturnas. Sin embargo, debido a su estructura específica, son muy difíciles de limpiar. Los parásitos solo se eliminan a fuego alto. Para conservar el sabor, muchos restaurantes y cafeterías suelen freírlos.
Los tiempos de cocción cortos dificultan la eliminación de los parásitos. Si de verdad quieres comer caracoles, es mejor comprarlos y cocinarlos tú mismo. Hay razones para ello. Primero, podrás limpiarlos mejor. Segundo, podrás cocinarlos durante más tiempo a altas temperaturas, lo que prácticamente garantiza la eliminación de los parásitos. Si no sabes lavarlos o cocinarlos, es mejor no comerlos. Al final, la salud es más importante que el sabor.
3. Castaña de agua. Este es un alimento parasitario que mucha gente ni siquiera considera. Las castañas de agua albergan un parásito llamado “bicho del jengibre”. Antes de consumirlas, deben lavarse, secarse y procesarse a altas temperaturas.
4. Filete. En la cocina occidental, el filete suele cocinarse al punto o al punto; algunos incluso lo comen con sangre, creyendo que sabe mejor. Sin embargo, en un filete poco hecho y con el interior rojo, los parásitos permanecen vivos.