En los últimos años, el aumento de casos de ictus en adultos jóvenes ha hecho crucial reconocer sus síntomas comunes. Muchos creen que los ictus solo son comunes en los adultos mayores, pero no es así.
Ciertos factores que contribuyen a esta condición en la población joven incluyen el estilo de vida poco saludable, el estrés crónico, el uso de drogas recreativas, las píldoras anticonceptivas que incluyen estrógeno, así como la creciente prevalencia de enfermedades como la hipertensión y la diabetes.
La Asociación Americana del Corazón informa que el número de accidentes cerebrovasculares en adultos jóvenes ha aumentado un 40 % en los últimos años. De hecho, entre el 10 % y el 15 % de los accidentes cerebrovasculares afectan a personas de entre 18 y 45 años.
“Si bien la comunidad médica ha logrado mejoras significativas para reducir la gravedad y las complicaciones de los accidentes cerebrovasculares con intervenciones tempranas, estos esfuerzos tienen un valor limitado si los pacientes no reconocen los síntomas del accidente cerebrovascular”, afirmó el Dr. Khurram Nasir, jefe de la división de prevención y bienestar cardiovascular del Centro Cardíaco y Vascular DeBakey del Houston Methodist en Texas.
El tiempo es crucial para tratar el ictus. Cuanto antes se reconozcan los síntomas, mayores serán las posibilidades de reducir la discapacidad a largo plazo causada por el ictus, añadió.
Un accidente cerebrovascular ocurre cuando el flujo sanguíneo al cerebro se bloquea o se interrumpe.
Los accidentes cerebrovasculares pueden causar daño cerebral y la muerte. De hecho, son la principal causa de discapacidad en todo el mundo.
Algunos síntomas de un accidente cerebrovascular en adultos jóvenes incluyen:
1. Debilidad repentina o entumecimiento en un lado del cuerpo: la debilidad, el entumecimiento o el hormigueo, especialmente en un lado del cuerpo (cara, brazo o pierna) pueden ser un signo de arterias sanguíneas obstruidas o hemorragia cerebral.
2. Dificultad para hablar o comprender el habla: tener el habla arrastrada o dificultad para formular palabras es un signo común de que alguien está sufriendo un derrame cerebral.
3. Un dolor de cabeza intenso y repentino: un dolor de cabeza severo que aparece de manera abrupta puede considerarse un signo de un derrame cerebral.
4. Mareos y pérdida del equilibrio: la dificultad repentina para caminar y la falta de coordinación pueden referirse a un impacto del cerebelo, la parte del cerebro que coordina el equilibrio, el movimiento y la postura.
5. Problemas de visión: visión borrosa, visión doble, pérdida de visión en un ojo y sensibilidad a la luz también pueden ser síntomas de un accidente cerebrovascular en adultos jóvenes.