El strudel de calabacín y jamón es una receta rápida, fácil y deliciosa.
Una masa de hojaldre adornada con una intrigante capa de semillas de sésamo contiene un relleno cremoso, sabroso y delicioso de calabacines, puerros, queso robiola y jamón cocido cortado en cubitos.
Si tienes antojo de algo jugoso y sabroso, que te abra el apetito a primera vista y además sea súper fácil de preparar, esta receta es perfecta para ti.
Apetitoso, sabroso, aromático… ¡este strudel de calabacín se venderá literalmente!
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- DificultadMuy fácil
- CostoEconómico
- Tiempo de preparación20 minutos
- Tiempo de cocción35 minutos
- Método de cocciónHorno
- Cocinaitaliano
Ingredientes
1 rollo de hojaldre ( rectangular )
250 g de calabacines
60 g de puerro
sal al gustoaceite de oliva virgen extra qb
70 g de jamón cocido ( cortado en dados )
150 g de robiolaalbahaca al gusto
1 huevo ( para pincelar )semillas de sésamo al gusto ( para decorar )
Instrumentos
1 rueda cortadora de pasta lisa
Pasos
Comenzaremos preparando el strudel de calabacín y jamón cocido lavando cuidadosamente los calabacines y retirando los extremos.
Rallarlas con un rallador de agujeros grandes , sujetándolas por el lado del tallo.

Corta el puerro a lo largo y retira la parte exterior dura.
Vamos a cortarlo en rodajas finas.
En una sartén antiadherente doramos el puerro con un poco de aceite .
Déjalo cocer a fuego lento hasta que quede suave y bien marchito.
Añade los calabacines rallados y una pizca de sal .

Déjalos sazonar durante unos minutos.
Añadimos también el jamón cocido cortado en cubitos.
Lo dejamos dorar unos minutos.

Añade la robiola y otra pizca de sal .
Deje que la robiola se derrita a fuego lento, revolviendo con una cuchara.
Por último, añade unas hojas de albahaca desgarradas a mano.

El relleno está listo. Déjalo enfriar por completo.
Podemos darle forma al strudel.
Extendemos la masa de hojaldre sobre la superficie de trabajo.
Imaginemos dividirlo en tres partes, a lo largo.
El relleno debe colocarse en el centro.
En lugar de ello, tendremos que cortar las dos partes laterales en forma de espiga.
Comenzamos trazando con la rueda la parte central donde colocaremos el relleno.
Eliminamos dos triángulos en los extremos laterales (como en la foto), para así obtener una especie de flecha.

Realizamos cortes laterales en forma de espiga en las tiras laterales a una distancia de unos 2 centímetros entre sí (como en la foto).

Coloque el relleno de calabacín en el centro y nivele con el dorso de una cuchara.

Utilizando siempre el torno, rematamos la parte superior realizando cortes laterales oblicuos.
Tendremos que crear una punta y la masa tomará la forma de una flecha.
Doblamos los dos extremos laterales sobre sí mismos (como en la foto)
Entrelazamos , una a una, las tiras laterales de hojaldre, llevándolas hacia el centro , en diagonal, de manera alternada (como en la foto).
De esta manera conseguiremos un efecto jaula.


Parece complicado pero si sigues la secuencia de las fotos es mucho más fácil hacerlo que explicarlo 🙂
En un bol pequeño, bate un huevo con una pizca de sal y un chorrito de aceite.
Pincelamos con cuidado toda la superficie y los lados del strudel.
Por último espolvoreamos con un puñado de semillas de sésamo.

Hornee el strudel de calabacín en un horno precalentado (preferiblemente convencional) a 200°C durante unos 20 – 25 minutos.
Estará listo cuando la masa se haya inflado un poco y esté dorada y crujiente.

Una vez listo, sácalo del horno y déjalo enfriar completamente antes de cortarlo en tiras.

Se debe servir a temperatura ambiente ya que al enfriarse soltará todo su sabor.
Sabroso, aromático y con un relleno cremoso irresistible… ¡este strudel de calabacín se agotará literalmente!