Descubre cómo preparar un delicioso salami de pollo casero sin aditivos ni conservantes. Una receta fácil, saludable y perfecta para toda la familia. ¡Te encantará!
¡Haz tu propio salami de pollo casero! Sin aditivos, más saludable y lleno de sabor
¿Cansado de los embutidos industriales llenos de conservantes? Con esta receta podrás preparar tu propio salami de pollo en casa, utilizando ingredientes naturales y sin necesidad de añadir productos artificiales. Es una excelente alternativa para quienes buscan comer sano sin renunciar al sabor. ¡Además, es más económico que el comprado!
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Ingredientes necesarios para preparar salami de pollo casero
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Piernas de pollo | 8 unidades |
| Pechuga de pollo | 1 kg |
| Agua | 1 litro (4,5 tazas) |
| Caldo de pollo | 160 ml |
| Ajo | 2 dientes |
| Sal | 1 cucharadita |
| Pimienta | Al gusto |
Este salami se puede adaptar a tu gusto personal añadiendo especias como pimentón, orégano o nuez moscada.
Preparación paso a paso
- Deshuesa las piernas de pollo y retira la piel.
- Corta las pechugas en trozos pequeños y colócalas junto con la carne de las piernas en un procesador de alimentos.
- Añade ajo, sal, pimienta y 160 ml de caldo de pollo. Tritura todo hasta obtener una masa uniforme.
- Vierte la mezcla sobre papel film o papel para hornear y forma un cilindro bien compacto.
- Envuelve el cilindro de forma firme y ciérralo por los extremos como un caramelo.
- Cocina el salami al vapor durante 1 hora, o bien en agua a baja temperatura (sin hervir) para que conserve su textura.
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Consejos para lograr un resultado perfecto
– Usa ingredientes frescos y carne de buena calidad.
– Para una textura más firme, puedes dejar reposar el salami en el refrigerador durante varias horas después de la cocción.
– Si prefieres una versión ahumada, puedes envolverlo en papel aluminio y colocarlo en el horno con un poco de humo líquido o pimentón ahumado.
¿Por qué hacer tu propio salami de pollo?
– Sin conservantes ni colorantes artificiales
– Sin exceso de sal ni grasas ocultas
– Apto para dietas saludables y bajo en calorías
– Perfecto para niños, bocadillos y tablas de embutidos
Además, ¡puedes personalizarlo con tus hierbas y especias favoritas!
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Conservación y uso del salami casero
Una vez cocido y enfriado, guarda el salami en la nevera. Se conserva en buen estado durante aproximadamente 5 a 7 días. También puedes congelarlo en porciones y consumirlo poco a poco. Es ideal para:
– Sándwiches y bocadillos
– Ensaladas frías
– Aperitivos y tablas de fiambres
– Snacks saludables
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