¡El calabacín está más rico que la carne! ¡Una receta fácil y económica! ¡Listo en un santiamén sin freír!

Ingredientes
3 calabacines rallados
3 huevos
100 gramos de harina de trigo
40 gramos de queso parmesano rallado
100 gramos de yogur griego
Sal y pimienta al gusto
Para la salsa de yogur y eneldo:
2 cucharadas de yogur griego
1 cucharada de mayonesa
1 diente de ajo picado
Perejil fresco picado
Sal y pimienta al gusto
Aceite de oliva
Instrucciones:
En un tazón grande, ralla los calabacines.
Agrega los huevos, la harina, el queso parmesano, el yogur griego, la sal y la pimienta al calabacín y mezcla bien.
Calienta una sartén o plancha antiadherente grande a fuego medio.

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Agrega una capa fina de aceite de oliva a la sartén.
Vierte aproximadamente ¼ de taza de la mezcla de calabacín en la sartén para cada buñuelo.
Aplana ligeramente los buñuelos con el dorso de una cuchara.

Cocina los buñuelos de 3 a 4 minutos por lado, o hasta que estén dorados y bien cocidos.
Mientras se cocinan los buñuelos, prepara la salsa de yogur y eneldo. En un tazón pequeño, mezcla el yogur, la mayonesa, el ajo, el perejil picado, la sal y la pimienta.
Sirve los buñuelos de calabacín calientes con la salsa de yogur y eneldo.
Consejos:
Puedes escurrir el exceso de agua del calabacín rallado antes de añadirlo a la masa.

Esto ayudará a que los buñuelos queden más crujientes.
Si la masa parece demasiado líquida, añade un poco más de harina hasta que esté lo suficientemente espesa como para servirla con una cuchara.
También puedes hornear los buñuelos de calabacín en lugar de freírlos.

Precalienta el horno a 200 grados Celsius (400 grados Fahrenheit). Engrasa ligeramente una bandeja para hornear. Vierte la masa en la bandeja preparada y hornea durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén dorados y bien cocidos. Las sobras se pueden guardar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días. Caliéntelas en una sartén a fuego medio hasta que estén bien calientes.

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