Ingredientes:
2 berenjenas medianas (700 g)
Agua y sal para remojar
3 huevos
Sal y pimienta al gusto
1 cucharada de mostaza
Pimentón dulce al gusto
150 g de pan rallado
2 cucharadas grandes de harina
Aceite para freír
Instrucciones:
Corta las berenjenas en rodajas o tiras, al gusto.
Remoja las rodajas de berenjena en un recipiente con agua y abundante sal durante unos 30 minutos. Esto ayuda a eliminar el amargor de las berenjenas.
Escurre y seca las rodajas de berenjena con papel absorbente.
En un recipiente, bate los huevos y sazona con sal, pimienta y mostaza.
Añade una pizca de pimentón dulce para darle más sabor.
En un recipiente aparte, mezcla el pan rallado con la harina.
Calienta el aceite para freír en una sartén profunda a fuego medio.
Sumerge cada rodaja de berenjena primero en la mezcla de huevo y luego rebózalas con la mezcla de pan rallado y harina.
Fríe las rodajas de berenjena rebozadas en aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes por ambos lados.
Escúrrelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Sírvelas calientes y disfruta de tus crujientes buñuelos de berenjena con yogur o tu salsa favorita.
¡Buen provecho, amigos!