¡No puedo dejar de prepararlo! Sin freír ni manipular. ¡Sabe mejor que la carne!

Ingredientes:
350 g de patatas (unas 2-3 medianas)
350 g de calabacín (unos 2 medianos)
350 g de zanahorias (aproximadamente 2 zanahorias grandes)
150 g de cebolla (1 cebolla grande)
3 dientes de ajo
Un puñado de perejil (unos 30 g)
3 huevos grandes
3-4 cucharadas de pan rallado en polvo
1 cucharadita de sal
Pimienta molida al gusto
2 cucharadas de aceite de oliva u otro aceite vegetal
Instrucciones:
Precalienta el horno a 180 °C (350 °F).
Pelar las patatas, el calabacín, las zanahorias y la cebolla y rallarlas finamente.
Picar el ajo y picar finamente el perejil.
En un bol grande, mezclar las patatas ralladas, el calabacín, las zanahorias, la cebolla, el ajo picado y el perejil.

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Casca los huevos en un bol aparte, bátelos bien y luego viértelos sobre las verduras ralladas.
Espolvorea el pan rallado, la sal y la pimienta.

Remueve la mezcla hasta obtener una masa consistente y bien integrada.
Pincela un molde de 20 x 16 cm con aceite de oliva para evitar que se pegue.
Vierte la mezcla de verduras en el molde.

Aplana la superficie con el dorso de una cuchara para que quede compacta y uniforme.
Introduce el molde en el horno precalentado.

Hornea de 45 a 60 minutos, o hasta que la superficie del cugel adquiera un bonito tono dorado.
Una vez horneado, sácalo del horno y espera unos minutos para que se asiente y se endurezca antes de cortarlo.

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