Ingredientes:
Harina (total): 580 g (20,4 oz)
Agua tibia: 500 ml (17 onzas líquidas)
Levadura seca: 8 g (0,3 oz)
Azúcar: 20 g (0,7 oz)
Sal: 15 g (0,5 oz)
Yema de huevo: 1 ud.
Semillas de sésamo blanco: 10 g (0,4 oz)
Pimienta negra: 5 g (0,2 oz)
Queso (no se menciona en la lista de ingredientes, pero aparece en la imagen)
Instrucciones (basadas en la imagen):
Esta receta parece contener dos masas.
En un tazón grande, mezcle la harina, el agua tibia, la levadura y el azúcar. Deje reposar durante unos 10 minutos o hasta que la levadura esté espumosa.
Agregue el resto de la harina y la sal y amase hasta obtener una masa suave y elástica.
Coloca la masa en un bol engrasado, cúbrela con film transparente y déjala reposar en un lugar cálido durante aproximadamente una hora o hasta que doble su tamaño.
Una vez que la masa haya doblado su tamaño, golpéala y divídela en dos partes.
Extiende una de ellas formando un rectángulo grande.
Unta el queso sobre el rectángulo de masa, dejando un borde alrededor.
Enrolla la masa firmemente, empezando por el borde más largo.
Coloca la masa enrollada con la costura hacia abajo sobre una bandeja para hornear forrada con papel vegetal.
Repite los pasos 4-6 con la otra bola de masa.
En un bol pequeño, bate la yema de huevo con un poco de agua.
Pincela la superficie de los panes con la mezcla de huevo.
Espolvorea la superficie con semillas de sésamo, pimienta negra y cualquier otro ingrediente que desees.
Hornea a 175 °C (350 °F) durante 25-30 minutos o hasta que estén dorados. Deje que el pan se enfríe un poco antes de cortarlo y servirlo.