¡Leche condensada batida con fresas! ¡Cocino este postre tres veces por semana! ¡Delicioso!

Ingredientes
Para la base de la tarta:

180 g de galletas Savoyardi (bizcochos de soletilla)
90 g de mantequilla a temperatura ambiente
Para la capa de mousse:
200 g de fresas frescas
50 g de azúcar
140 g de leche condensada
200 ml de leche
8 g de agar agar
300 g de queso mascarpone blando
Para la capa de gelatina:
200 g de fresas frescas
400 ml de agua
20 g de gelatina
30 g de azúcar
Instrucciones
Preparación de la base:

Tritura las galletas Savoyardi con un robot de cocina o un rodillo hasta obtener unas migas finas.

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Mezcla las migas de galletas con la mantequilla a temperatura ambiente hasta que estén bien mezcladas.
Presiona la mezcla en el fondo de un molde desmontable para formar una base firme.
Enfría en el frigorífico mientras preparas la capa de mousse.
Capa de mousse:
Haz puré con 200 g de fresas y pásalo por un colador para quitar las semillas.


En una cacerola, combine el puré de fresas con el azúcar y caliente ligeramente hasta que el azúcar se disuelva.
Agregue la leche condensada y la leche normal a la cacerola y mezcle bien.
Espolvoree agar agar sobre la mezcla y llévela a ebullición suave, revolviendo constantemente, hasta que el agar agar se disuelva por completo.
Retire del fuego y deje enfriar un poco.


En un recipiente aparte, bata el queso mascarpone blando hasta que quede suave.
Incorpore gradualmente la mezcla de fresas al mascarpone, mezclando hasta que quede suave.
Vierta la mousse sobre la base fría y vuelva a colocarla en el refrigerador para que se endurezca.
Capa de gelatina:
Haga puré con los 200 g restantes de fresas y cuélelos para quitar las semillas.
En una cacerola aparte, combine el agua y el azúcar, llévelo a ebullición hasta que el azúcar se disuelva.
Espolvoree la gelatina sobre el agua caliente y revuelva hasta que se disuelva.
Mezcle el puré de fresas con la mezcla de gelatina.
Deje que la mezcla se enfríe a temperatura ambiente.


Una vez enfriada, vierta suavemente sobre la capa de mousse endurecida. Refrigera el pastel hasta que la capa de gelatina esté lista y el pastel esté firme, lo ideal es dejarlo varias horas o toda la noche.
Para servir:
Una vez que el pastel esté listo, retíralo con cuidado del molde desmontable.
Córtalo con un cuchillo afilado, limpiando el cuchillo entre cada corte para que queden rebanadas prolijas.
¡Sírvelo frío y disfruta!

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