Ingredientes:
Calabacín
1 calabacín pequeño
½ cucharadita de sal
½ cucharadita de pimentón molido
½ cucharadita de ajo seco en polvo
1 cucharada de aceite de oliva
Cobertura de queso y eneldo
100 gramos de queso rallado (como mozzarella o parmesano)
¼ de taza de eneldo fresco picado
50 gramos de yogur natural
Opcional
Pasta o salsa de tomate
Queso rallado, para decorar
Instrucciones:
Precaliente el horno a 180 grados Celsius (350 grados Fahrenheit).
Prepare el calabacín: Lave y corte el calabacín.
Corte el calabacín en rodajas o medias lunas, de aproximadamente ¼ de pulgada de grosor. En un tazón grande, mezcle las rodajas de calabacín con sal, pimentón, ajo en polvo y aceite de oliva.
Hornee el calabacín: Extienda las rodajas de calabacín en una bandeja para hornear cubierta con papel pergamino. Hornee durante 15 a 20 minutos o hasta que el calabacín esté tierno, crujiente y ligeramente dorado.
Mientras se hornea el calabacín, prepare la cobertura de queso y eneldo: en un tazón pequeño, combine el queso rallado, el eneldo fresco picado y el yogur natural.
Revuelva hasta que se combinen bien.
Ensamble y hornee: retire el calabacín del horno. Si lo desea, esparza una capa fina de pasta de tomate o salsa sobre la parte superior de las rodajas de calabacín.
Cubra el calabacín con la mezcla de queso y eneldo. Espolvoree con queso rallado adicional, si lo desea.
Hornee durante 5 a 7 minutos más o hasta que el queso se derrita y burbujee.
Sirva: retire del fuego y deje enfriar un poco antes de servir.
¡Disfrute!
Consejos:
Puede usar cualquier tipo de queso rallado que le guste en esta receta.
Si no tiene eneldo fresco, puede sustituirlo por 1 cucharadita de eneldo seco.
Las sobras se pueden guardar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días.