Ingredientes:
350 g de patatas (unas 2-3 medianas)
350 g de calabacín (unos 2 medianos)
350 g de zanahorias (aproximadamente 2 zanahorias grandes)
150 g de cebolla (1 cebolla grande)
3 dientes de ajo
Un puñado de perejil (unos 30 g)
3 huevos grandes
3-4 cucharadas de pan rallado en polvo
1 cucharadita de sal
Pimienta molida al gusto
2 cucharadas de aceite de oliva u otro aceite vegetal
Instrucciones:
Comienza calentando el horno a 180 °C (350 °F).
Toma las patatas, el calabacín, las zanahorias y la cebolla y, después de pelarlas, rállalas en tiras.
Pica el ajo y pica finamente el perejil.
En un bol grande, combina las patatas ralladas, el calabacín, las zanahorias, la cebolla, el ajo picado y el perejil.
Casca los huevos en un bol aparte, bátelos bien y luego vierte sobre las verduras ralladas.
Espolvorea el pan rallado, la sal y la pimienta.
Revuelve la mezcla hasta que tengas una masa consistente y bien combinada.
Pincela el molde para hornear de 20×16 cm con el aceite de oliva para evitar que se pegue.
Transfiere la mezcla de verduras al molde.
Aplana la superficie con el dorso de una cuchara para que quede compacta y uniforme.
Desliza el molde en el horno precalentado.
Déjalo hornear durante unos 45 a 60 minutos, o hasta que la superficie del cugel adquiera un bonito tono dorado.
Una vez horneado, sácalo del horno y espera unos minutos para que se asiente y se endurezca antes de cortarlo.