Empanadas de masa de levadura rellenas de col

Las empanadas de masa de levadura rellenas de repollo son un plato tradicional, reconfortante y versátil que se puede disfrutar como refrigerio, guarnición o incluso como una comida ligera. Estas empanadas combinan una masa suave y esponjosa con un relleno de repollo sabroso que se realza con cebollas, zanahorias y una mezcla de especias. La masa es liviana pero sustanciosa, y el relleno de repollo aporta un sabor tierno y sabroso con un ligero dulzor de las verduras salteadas.

Esta receta logra un equilibrio perfecto entre una masa de levadura ligeramente dulce y un relleno de verduras sabroso, lo que la hace ideal para cualquier ocasión. Ya sea que se sirvan en el desayuno, como parte de un almuerzo para llevar o simplemente como refrigerio, estas tartas de repollo son una opción satisfactoria que es fácil de hacer y deliciosa para comer.

Receta completa:

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Ingredientes
Para la masa:
Agua hirviendo – 250 ml
Agua fría – 250 ml
Sal – 1 cucharadita
Azúcar – 1 cucharadita
Aceite vegetal – 40 ml
Levadura – 10 g (levadura seca instantánea o activa)
Harina para todo uso – 650 g
Para el relleno de repollo:
Repollo – 450 g (finamente picado)
Cebolla – 1 mediana, finamente picada
Zanahoria – 1 pequeña, rallada
Aceite vegetal – 50 ml
Sal – 1 cucharadita (o al gusto)
Especias al gusto (por ejemplo, pimienta negra, pimentón, comino)
Agua – 4-5 cucharadas
Instrucciones paso a paso

1. Prepara la masa:
En un bol grande, vierte 250 ml de agua hirviendo.
Añade 250 ml de agua fría al agua hirviendo para bajar la temperatura.
Incorpora la sal, el azúcar y el aceite vegetal a la mezcla de agua tibia.
En un bol pequeño aparte, disuelve la levadura en un poco de agua tibia (si usas levadura seca activa) y déjala reposar durante 5 minutos hasta que forme espuma.

Si usas levadura instantánea, simplemente agrégala a la mezcla de agua sin disolverla.
Agrega gradualmente la harina a la mezcla líquida, revolviendo para combinar después de cada adición. Sigue agregando harina hasta que la masa se una.
Amasa la masa durante unos 8 a 10 minutos hasta que esté suave y elástica.

Si la masa está demasiado pegajosa, agrega un poco más de harina, pero ten cuidado de no agregar demasiada.
Cubre la masa con un paño de cocina o film transparente y déjala reposar en un lugar cálido durante 1 a 1,5 horas, o hasta que haya duplicado su tamaño.
2. Prepara el relleno de repollo:
Mientras la masa sube, prepara el relleno de repollo.
Calienta 50 ml de aceite vegetal en una sartén grande a fuego medio.
Agrega la cebolla picada y la zanahoria rallada a la sartén. Saltea durante 4-5 minutos, o hasta que las cebollas estén suaves y translúcidas.
Agrega el repollo finamente picado a la sartén y revuelve bien para combinar.

Cocina durante otros 10-15 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que el repollo esté suave y ligeramente dorado.
Sazona la mezcla de repollo con sal y especias de tu elección, como pimienta negra, pimentón o comino.
Agrega 4-5 cucharadas de agua a la sartén y cubre la sartén con una tapa. Deja que el repollo hierva a fuego lento durante otros 5-7 minutos hasta que se ablande.

Si es necesario, agrega un poco más de agua para evitar que el relleno se seque.
Una vez que el relleno esté completamente cocido y bien sazonado, retíralo del fuego y déjalo enfriar un poco antes de armar las tartas.
3. Arma las tartas:
Precalienta el horno a 180 °C (350 °F) y cubre una bandeja para hornear con papel pergamino.
Una vez que la masa haya subido, golpéala para liberar las burbujas de aire y transfiérela a una superficie ligeramente enharinada.
Divide la masa en 12-14 trozos iguales y forma una bola con cada trozo.
Toma una bola de masa a la vez y forma un círculo pequeño, de unos 10-12 cm de diámetro.
Coloca una cucharada generosa del relleno de repollo en el centro del círculo de masa.
Dobla la masa sobre el relleno, pellizcando los bordes para sellar. Puedes darles forma de medias lunas a las tartas o encerrar completamente el relleno en una forma redonda.
Coloca las tartas armadas en la bandeja para hornear preparada, dejando un poco de espacio entre cada una.
4. Hornea las tartas:
Pincela la parte superior de las tartas con un poco de aceite vegetal o leche para obtener un acabado dorado.
Hornea las tartas en el horno precalentado durante 20-25 minutos, o hasta que la masa esté dorada y completamente cocida.
Retira las tartas del horno y déjalas enfriar un poco antes de servir.
Consejos de cocina:
Cantidad de harina: La cantidad exacta de harina puede variar según el tipo de harina que uses y la humedad de tu cocina. Agrega la harina gradualmente, manteniendo la masa suave y ligeramente pegajosa en lugar de agregar demasiada.
Especias para el relleno: Siéntete libre de ajustar el condimento del relleno de repollo a tu gusto. Las especias comunes incluyen pimentón, comino, pimienta negra o incluso una pizca de pimienta de cayena para un poco de picante.
Deja reposar la masa: Dejar que la masa suba correctamente asegurará que tus tartas queden livianas y esponjosas. Ten paciencia y deja que la masa suba durante al menos una hora o hasta que haya duplicado su tamaño.
Enfriar el relleno: Asegúrate de que el relleno de repollo se enfríe un poco antes de armar las tartas. El relleno caliente puede hacer que la masa quede demasiado pegajosa y difícil de manipular.
Almacenamiento:
Refrigeración: Guarde las tartas sobrantes en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días. Para recalentarlas, simplemente póngalas en un horno precalentado a 180 °C (350 °F) durante 10 minutos o hasta que estén bien calientes.
Congelación: Estas tartas de repollo se congelan muy bien. Una vez que se hayan enfriado, envuelva cada tarta individualmente en film transparente y colóquelas en una bolsa apta para congelador. Se pueden congelar hasta por 2 meses. Cuando esté listo para comer, descongele las tartas en el refrigerador durante la noche y vuelva a calentarlas en el horno antes de servir.
Datos nutricionales (por tarta):
Calorías: 220 kcal
Grasa: 8 g
Carbohidratos: 32 g
Proteínas: 5 g
Fibra: 3 g
Sodio: 350 mg
Tenga en cuenta que estos valores son aproximados y dependen de los ingredientes específicos y los tamaños de las porciones utilizadas.

Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar un relleno diferente?
¡Sí! El relleno de repollo se puede sustituir por otros rellenos como puré de patatas, champiñones, carne molida o queso. Esta masa es muy versátil, así que siéntete libre de experimentar con diferentes sabores.

2. ¿Es necesario saltear el repollo?
Saltear el repollo con cebollas y zanahorias ayuda a ablandar y dar sabor al relleno. Si se omite este paso, el repollo puede liberar demasiada humedad durante el horneado, lo que podría afectar la textura de las tartas.

3. ¿Puedo usar harina integral en lugar de harina común?
Sí, puedes usar harina integral como una opción más saludable. Sin embargo, la harina integral produce una masa más densa, por lo que es posible que quieras usar una mezcla de harina integral y común para lograr una textura más liviana.

4. ¿Puedo freír estas tartas en lugar de hornearlas?
Sí, puedes freírlas en aceite vegetal para que queden más crujientes. Calienta el aceite en una sartén y fríe las tartas por ambos lados hasta que estén doradas. Escúrrelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite antes de servir.

5. ¿Cómo puedo evitar que la masa se pegue al montar las tartas?
Espolvorea ligeramente la superficie de trabajo y el rodillo con harina para evitar que la masa se pegue. Asegúrate de que tus manos también estén espolvoreadas con harina al manipular la masa.

Conclusión:
Estas tartas de masa de levadura rellenas de repollo son una receta clásica y reconfortante que combina una masa esponjosa y ligeramente dulce con un sabroso relleno de repollo. Perfectas para picar, para las comidas o incluso para un pícnic, estas tartas son versátiles y se pueden adaptar para incluir distintos rellenos, como patatas, champiñones o incluso queso.

La masa suave, combinada con el repollo sabroso y bien condimentado, crea un bocado delicioso que es a la vez satisfactorio y saludable. Estas tartas se disfrutan mejor calientes recién salidas del horno, pero también se pueden almacenar y recalentar bien, lo que las hace ideales para preparar comidas o congelarlas para usarlas más adelante.

Ya sea que seas nuevo en la repostería o un cocinero experimentado, esta receta es fácil de seguir y garantiza resultados deliciosos en todo momento. Sirve estas tartas con un poco de crema agria o disfrútalas solas como un refrigerio rápido o una comida ligera.

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