¡SIN FREÍR! ¡Solo vierte la harina en el agua hirviendo! ¡Ya no compro en las tiendas! Fácil y sabroso

Ingredientes:
3 vasos (600 ml) de agua
1 cucharada de azúcar granulada
1 cucharadita de sal
1 cucharada de aceite de oliva
2 tazas (240 g) de harina común
1 cucharadita de levadura en polvo
1 yema de huevo
1 cucharada de aceite de cocina
Queso cheddar rallado
Perejil picado
Instrucciones:
En una olla grande, pon a hervir el agua, el azúcar, la sal y el aceite de oliva.
Una vez que hierva, agrega lentamente la harina y la levadura en polvo hasta que se forme una masa espesa.

>

La masa estará pegajosa.
Retira la olla del fuego y deja que la masa se enfríe un poco durante unos 5 minutos.
Agrega la yema de huevo y el aceite de cocina y bate hasta que se combinen bien.
Transfiere la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos minutos hasta que quede suave y elástica.
Precalienta el horno a 200 grados Celsius (400 grados Fahrenheit).

Cubre una bandeja para hornear con papel de pergamino.
Toma pequeños trozos de masa y forma bolitas con ellos. Coloca las bolitas en la bandeja para hornear preparada.
Hornea durante 20-25 minutos o hasta que estén doradas.
Mientras se hornean las bolitas de masa, ralla el queso cheddar y pica el perejil.
Una vez que las bolitas de masa estén doradas, sácalas del horno y espolvoréalas con queso cheddar rallado y perejil picado.
Nota: Esta receta es un poco vaga y puede requerir algunos ajustes.

Por ejemplo, no está claro cuánta agua debes agregar con la yema de huevo y el aceite en el paso 4. Es posible que debas agregar un poco de agua a la vez hasta que la masa alcance una consistencia manejable.
A continuación, se ofrecen algunos consejos adicionales:
Puedes usar cualquier tipo de aceite que te guste, como aceite vegetal o aceite de canola.
Puedes agregar otros ingredientes a la masa, como hierbas o especias picadas.
Si la masa está demasiado pegajosa para manipularla, puedes agregar un poco más de harina, pero ten cuidado de no agregar demasiada o las bolitas de masa quedarán duras.

También puedes freír las bolas de masa en lugar de hornearlas. Calienta unos centímetros de aceite en una olla grande o en una cacerola holandesa a fuego medio. Una vez que el aceite esté caliente, agrega con cuidado las bolas de masa y cocínalas durante unos minutos hasta que se doren. Escúrrelas sobre toallas de papel antes de servir. ¡Espero que esto te sea útil!

Leave a Comment