Buñuelos de lentejas rojas y calabacín con salsa de yogur y tahini

Estos buñuelos de lentejas rojas y calabacín son un plato vegano delicioso y nutritivo, ideal para un almuerzo ligero, un refrigerio o como parte de una comida más abundante.

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Combinan el sabor terroso de las lentejas rojas con la frescura del calabacín, realzado por el perejil, las cebolletas y las especias aromáticas.

Acompañados con una cremosa salsa de yogur y tahini , este plato ofrece un equilibrio perfecto de sabores salados, ácidos y a frutos secos, además de no contener gluten y estar repleto de proteínas y fibra de origen vegetal.

Fáciles de hacer y repletos de nutrientes, estos buñuelos seguramente se convertirán en un favorito.

Tiempo de preparación:

15 minutos

Tiempo de cocción:

20 minutos

Tiempo total:

35 minutos

Porciones:

4

Ingredientes:

Para los buñuelos:

  • 7 oz (200 g, 1 taza) de lentejas rojas partidas, enjuagadas
  • 5 oz (200 g, 1 mediano) de calabacín rallado
  • 2 cucharadas de perejil picado (10 g)
  • 1 diente de ajo picado
  • 5 cebolletas, finamente picadas
  • 2 oz (60 g, 1/2 taza) de brotes de soja
  • 1 pulgada (2 cm) de jengibre fresco, rallado
  • Ralladura y jugo de medio limón
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • Sal al gusto
  • 1 cucharada de aceite para freír

Para la salsa de yogur y tahini:

  • 250 g (1 taza) de yogur vegetal sin sabor
  • 3 cucharadas de tahini (45 g)
  • 1 cucharada de jugo de limón (15 ml)
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • Sal al gusto
  • 1 diente de ajo picado

Instrucciones:

1. Preparar las lentejas:

Enjuague las lentejas rojas partidas con agua fría y luego cocínelas en una olla con agua hirviendo durante 10 a 12 minutos o hasta que estén tiernas. Escúrralas bien y déjelas enfriar un poco. Las lentejas son la base de los buñuelos y aportan una textura sustanciosa, además de un aporte significativo de proteínas.

2. Rallar el calabacín:

Mientras se cocinan las lentejas, ralla el calabacín. Una vez rallado, utiliza un paño de cocina limpio o una toalla de papel para escurrir el exceso de agua del calabacín.

Quitar la humedad es fundamental para garantizar que los buñuelos se mantengan bien unidos y crujientes al cocinarlos.

3. Mezclar los ingredientes de los buñuelos:

En un bol grande, combine las lentejas cocidas, el calabacín rallado, el perejil picado, el ajo picado, las cebolletas finamente picadas, los brotes de soja, el jengibre rallado, la ralladura de limón, el zumo de limón, el comino molido y una pizca de sal. Mezcle todo bien hasta que todos los ingredientes estén distribuidos de forma uniforme. Las verduras y las hierbas frescas aportan luminosidad a los buñuelos, mientras que el comino aporta calidez y una sutil nota terrosa.

4. Dale forma a los buñuelos:

Una vez que la mezcla esté bien combinada, dale forma de hamburguesas o buñuelos pequeños con las manos o una cuchara. Intenta que cada buñuelo tenga aproximadamente entre 5 y 7,5 cm de ancho y 1,25 cm de grosor, para asegurarte de que se cocinen de manera uniforme y adquieran un exterior crujiente.

5. Cocinar los buñuelos:

Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén grande a fuego medio. Cocina los buñuelos en tandas, friendo cada lado durante unos 3 o 4 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes. Ten cuidado de no llenar demasiado la sartén, ya que esto evitará que los buñuelos queden bien crujientes. Una vez cocidos, transfiere los buñuelos a un plato cubierto con papel toalla para absorber el exceso de aceite.

6. Prepara la salsa de yogur y tahini:

Mientras se fríen los buñuelos, prepare la salsa. En un bol pequeño, mezcle el yogur vegetal, el tahini, el jugo de limón, el comino molido, la sal y el ajo picado hasta obtener una mezcla suave y cremosa. La salsa de yogur con tahini aporta un sabor rico, ácido y a nuez que complementa perfectamente los buñuelos salados.

7. Servir:

Sirve los buñuelos calientes con la salsa de yogur y tahini a un lado para mojarlos. También puedes rociar la salsa sobre los buñuelos para que queden más cremosos.

Sugerencias para servir:

  • Combine los buñuelos con una guarnición de tabbouleh o ensalada de quinoa para una comida completa y equilibrada.
  • Sirva junto con verduras asadas o a la parrilla para un plato colorido y nutritivo.
  • Agregue una porción de pan pita o pan plano para convertir este plato en una comida más abundante y satisfactoria.
  • Sírvalo sobre una cama de verduras mixtas para un almuerzo ligero, refrescante y lleno de nutrientes.
  • Decore con una pizca de semillas de sésamo tostadas, perejil picado adicional o un chorrito de aceite de oliva para realzar los sabores.

Consejos de cocina:

  • Exprime el exceso de humedad:
    exprime el exceso de humedad del calabacín rallado para evitar que los buñuelos queden empapados. También puedes secar el calabacín con un paño si es necesario.
  • Ajuste la mezcla:
    si la mezcla parece demasiado húmeda o suelta, pruebe a agregar un poco de harina de garbanzos o pan rallado para ayudar a unir los ingredientes. Esto hará que sea más fácil darle forma a los buñuelos y cocinarlos.
  • Sartén antiadherente:
    utiliza una sartén antiadherente para freír para evitar que los buñuelos se peguen y se deshagan. También puedes utilizar menos aceite para una opción más saludable si utilizas una superficie antiadherente.
  • Versión al horno:
    Para una alternativa con menos grasa, puedes hornear las frituras en el horno. Precalienta el horno a 180 °C (350 °F) y hornea durante 20 a 25 minutos, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo para que se doren de manera uniforme.
  • Personaliza las especias:
    siéntete libre de experimentar con las especias agregando pimentón, cilantro molido o incluso una pizca de pimienta de cayena para darle un toque extra.

Beneficios nutricionales:

  • Lentejas rojas:
    Las lentejas rojas son una fuente fantástica de proteínas y fibra de origen vegetal, que ayudan a mantener la salud digestiva y promueven la saciedad. También son ricas en nutrientes esenciales como hierro, ácido fólico y magnesio.
  • Calabacín:
    El calabacín es bajo en calorías pero rico en vitaminas y antioxidantes esenciales, en particular vitamina C, potasio y betacaroteno. Ayuda a reforzar la salud inmunológica y, al mismo tiempo, favorece la hidratación y la función cardíaca.
  • Brotes de soja:
    Los brotes de soja añaden un toque crujiente a los buñuelos y son una buena fuente de vitaminas A, C y K. También contienen ácido fólico y fibra, que son excelentes para la salud digestiva en general.
  • Tahini:
    el tahini, elaborado a partir de semillas de sésamo molidas, es rico en grasas saludables y proporciona una buena fuente de calcio, hierro y magnesio. Es un complemento nutritivo para la salsa de yogur, ya que ofrece un sabor cremoso y a frutos secos sin lácteos añadidos.

Información dietética:

  • Vegano
  • Sin gluten
  • Sin frutos secos
  • Sin soja
  • Sin lácteos

Información nutricional (por porción, estimada):

  • Calorías: 220 kcal
  • Proteína: 12g
  • Grasa: 9g
  • Carbohidratos: 24g
  • Fibra: 6g
  • Azúcar: 4g
  • Sodio: 300 mg

Consejos de almacenamiento:

  • Refrigeración:
    guarde las frituras sobrantes en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días. Vuelva a calentarlas en una sartén o en el horno para obtener mejores resultados.
  • Congelación:
    estos buñuelos se congelan bien. Colóquelos en una sola capa sobre una bandeja para hornear y congélelos. Una vez congelados, transfiéralos a un recipiente o bolsa aptos para el congelador. Vuelva a calentarlos directamente congelados en una sartén o en el horno.

Por qué te encantará esta receta:

  • Rápido y fácil:
    estos buñuelos se preparan en solo 35 minutos, lo que los convierte en una opción conveniente para las noches de semana ocupadas o para preparar comidas.
  • Rico en nutrientes:
    repleto de proteínas, fibra y vitaminas esenciales, este plato ofrece una forma saludable de disfrutar de una alimentación basada en plantas.
  • Versátiles:
    disfrute de estos buñuelos como aperitivo, comida ligera o refrigerio. Combinan bien con diversas guarniciones o se pueden servir solos.
  • Sabroso:
    La combinación de comino, jengibre, limón y tahini crea un sabor rico y sabroso con toques ácidos y a nueces.
  • Apto para dietas:
    ideal para quienes siguen dietas veganas, sin gluten, sin lácteos y sin frutos secos, por lo que es adecuado para una amplia gama de preferencias dietéticas.

Conclusión:

Estos buñuelos de lentejas rojas y calabacín son la combinación perfecta de saludable, fácil y delicioso. Con su exterior crujiente, su interior suave y su sabrosa salsa de yogur y tahini, esta receta sin duda se convertirá en una de las favoritas de la casa. Tanto si buscas un almuerzo rápido como un aperitivo original, estos buñuelos son imprescindibles. Además, están repletos de nutrientes y no contienen alérgenos comunes, lo que los convierte en una opción versátil y que gusta a todo el mundo.

¡Pruebe esta receta hoy y disfrute de un plato saludable a base de plantas que es tan satisfactorio como nutritivo!

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