1 kg (2 lb) de carne picada
40 g (1,4 oz) de perejil, finamente picado
100 g (3,5 oz) de pan rallado
100 g (3,5 oz) de queso parmesano, rallado
10 g (0,4 oz) de sal
5 g (0,2 oz) de pimienta negra
10 g (0,4 oz) de ajo, picado
1 huevo
50 g (1,8 oz) de salsa de tomate
100 g (3,5 oz) de queso cheddar, rallado
Para la salsa:
15 g (0,5 oz) de ajo, picado
200 ml (6,8 fl oz) de salsa de tomate
100 g (3,5 oz) de queso cheddar, rallado
Instrucciones:
Precaliente el horno a 200 °C (400 °F).
En un bol grande, combina la carne picada, el perejil, el pan rallado, el queso parmesano, la sal, la pimienta negra, el ajo, el huevo y 50 g de salsa de tomate.
Mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén distribuidos uniformemente.
Forma con la mezcla albóndigas del tamaño de una pelota de golf.
Coloca las albóndigas en una bandeja para hornear forrada con papel de pergamino y hornea durante 20-25 minutos, o hasta que estén bien cocidas y doradas.
Mientras se hornean las albóndigas, prepara la salsa.
En una cacerola, saltea el ajo picado en un poco de aceite hasta que desprenda un aroma agradable.
Agrega la salsa de tomate y deja que hierva a fuego lento.
Cocina durante 5-10 minutos, luego agrega el queso cheddar hasta que se derrita y la salsa quede suave.
Una vez que las albóndigas estén listas, transfiérelas a una fuente para servir y vierte la salsa de tomate y cheddar por encima.
Adorna con un poco de perejil fresco y queso cheddar rallado adicional si lo deseas. Sirve caliente.