INGREDIENTES

Para la base:
240 g de harina común
240 g de azúcar moreno
2 cucharaditas de levadura en polvo
1/2 cucharada de bicarbonato de sodio
2 cucharaditas de canela
Nuez moscada, especias, jengibre al gusto.
Una pizca de sal
250g de puré de calabaza
100g de aceite
2 huevos
80g de aceite vegetal
1/2 vaina de vainilla
Para el relleno de queso crema
225g de queso crema
40 g de azúcar en polvo
1 cucharadita de extracto de vainilla
10 g de maicena (o harina común)
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Para el crumble:
60g de mantequilla fría
120 g de harina común
60 g de azúcar moreno
20 g de azúcar blanco
40g de nueces picadas
1/2 cucharadita de canela
MÉTODO
- En un bol, casca los huevos y bátelos ligeramente con el azúcar, luego añade el aceite y el puré de calabaza y mezcla bien.
- Añade todos los ingredientes secos: harina, polvo para hornear, bicarbonato, especias, vainilla y una pizca de sal.
- Forre un molde de pan con papel pergamino y vierta la mitad de la masa, nivele bien y póngalo en el refrigerador.
- Mientras tanto, prepara el relleno de queso crema: simplemente mezcla el queso crema con el azúcar glass y la vainilla.
- Colócala en el centro de la sartén, teniendo cuidado de no llegar a los bordes.
- Cubrir con la masa restante y volver a guardar en el frigorífico.
- Mientras tanto, prepara el crumble: corta la mantequilla fría en cubos. Añade todos los ingredientes en un bol. Usa las manos para crear una mezcla desmenuzable. Quedarán grumos grandes, ¡déjala así!
- Espolvorear el crumble sobre el pan y hornear durante 55-60 minutos a 180°C (350°F).
- Corte y disfrute de este suave pan de calabaza especiado con un centro blanco cremoso, ¡perfecto para el otoño!