El famoso pastel que te vuelve loco: la receta secreta de una abuela

Ingredientes

Para la crema:

  • 1 huevo
  • 50 g (1,7 oz) de azúcar en polvo
  • 10 g (0,4 oz) de azúcar de vainilla

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  • 15 g (0,5 oz) de maicena
  • 250 ml (1 taza) de leche

Para la masa:

  • 2 huevos
  • 100 g (3,5 oz) de azúcar en polvo

  • 1 pizca de sal
  • 100 ml (3,5 fl oz) de leche
  • 50 ml (1,7 fl oz) de aceite de girasol
  • 170 g (6 oz) de harina

  • 1 cucharadita de levadura en polvo (4 g)
  • 50 g (1,7 oz) de almendras molidas
  • 50 g (1,7 oz) de hojuelas de almendras

  • Azúcar en polvo (para espolvorear)

Instrucciones paso a paso

Preparación de la Crema

Crear una crema suave y aterciopelada es el primer paso para preparar este increíble postre. Esta crema no solo le dará al pastel un sabor delicioso, sino que también lo mantendrá húmedo y delicioso.

  1. Batir los ingredientes juntos
    . Comenzamos por romper el huevo en una cacerola mediana. Agregamos el azúcar glas, el azúcar de vainilla y la maicena. Viertemos la leche y batimos los ingredientes hasta que estén bien combinados y sin grumos. La mezcla debe quedar sin grumos, para garantizar una textura sedosa para la crema.
  2. Cocina la crema
    Coloca la cacerola a fuego medio. Revuelve la mezcla continuamente con un batidor o una espátula para evitar que se pegue al fondo de la cacerola. A medida que se calienta, la crema comenzará a espesarse. Esto suele tardar entre 5 y 7 minutos, pero ten paciencia: es importante evitar el fuego alto para evitar que se cuaje.
  3. Enfriar la crema
    Una vez que la crema se haya espesado hasta alcanzar una consistencia similar a la de un pudín, retírela del fuego. Vierta la crema en un recipiente de vidrio, cubra la superficie con film transparente (para evitar que se forme una costra) y déjela enfriar a temperatura ambiente. Una vez que se enfríe, refrigérela hasta que la necesite.

Preparación de la masa

La masa es liviana, esponjosa y enriquecida con almendras, lo que le agrega un sabor a nuez que contrasta maravillosamente con la crema suave y dulce. Siga estos pasos detallados para garantizar que su masa quede perfecta.

  1. Batir los huevos y el azúcar
    En un bol grande, romper los huevos y añadir el azúcar glas y una pizca de sal. Con una batidora de mano o de pedestal, batir la mezcla a alta velocidad durante unos 3 o 4 minutos. La mezcla debe adquirir un tono pálido, espumoso y aumentar de volumen. Esta aireación es esencial para lograr una textura ligera y aireada del pastel.
  2. Agregue la leche y el aceite
    Vierta lentamente la leche y el aceite de girasol en la mezcla de huevos, sin dejar de mezclar a velocidad media. Incorpore estos líquidos gradualmente para mantener la estructura aireada de la masa. La leche agrega humedad, mientras que el aceite contribuye a la ternura del pastel.
  3. Incorporar los ingredientes secos
    Tamizar la harina y el polvo para hornear directamente en la mezcla húmeda. Este paso ayuda a evitar grumos en la masa y garantiza una distribución uniforme del polvo para hornear. Agregar las almendras molidas e incorporar todo con cuidado usando una espátula de silicona. Mezclar hasta que los ingredientes estén bien combinados, teniendo cuidado de no mezclar demasiado.

Horneando el pastel

Con la crema y la masa preparadas, es hora de armar y hornear este delicioso pastel. En este paso es donde ocurre la magia, ya que la crema se funde con la masa para crear una perfecta armonía de texturas y sabores.

  1. Prepara la fuente para horno
    Cubre una fuente para horno rectangular (de aproximadamente 23 x 33 cm) con papel de pergamino. Esto evita que el pastel se pegue al molde y facilita su desmoldado después de hornearlo.
  2. Vierta la masa
    Vierta la masa preparada en la fuente para horno forrada y extiéndala de manera uniforme con una espátula. La masa debe formar una capa suave y pareja.
  3. Cubra con hojuelas de almendras
    Espolvoree las hojuelas de almendras de manera uniforme sobre la superficie de la masa. Estas le darán un toque crujiente y un sabor a almendras tostadas que complementarán las almendras molidas más suaves de la masa.
  4. Añade la nata
    A esta altura, la nata debería estar completamente fría. Pásala a una manga pastelera con una boquilla grande. Coloca la nata en forma de malla o cuadrícula sobre la superficie de la masa, presionando ligeramente para asegurarte de que la nata se integre con el bizcocho durante el horneado.
  5. Hornea el pastel
    Precalienta el horno a 170 °C (340 °F). Coloca el pastel en el horno y hornéalo durante unos 40 minutos o hasta que esté dorado y al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio. Cada horno es diferente, así que vigila el pastel en los últimos minutos para evitar que se cocine demasiado.

Toques finales

Una vez que el pastel esté horneado a la perfección, es hora de los toques finales que hacen que este postre sea realmente especial.

  1. Enfriar y transferir
    Saque el pastel del horno y déjelo enfriar en el molde durante 10 minutos. Luego, sáquelo con cuidado usando el papel de pergamino y transfiéralo a una rejilla para que se enfríe por completo.
  2. Espolvorear con azúcar glas
    Una vez que el pastel se haya enfriado por completo, espolvorear la parte superior con azúcar glas. Esto no solo agrega un toque dulce, sino que también realza el atractivo visual del pastel, dándole un acabado delicado y atractivo.
  3. Sirve y disfruta.
    Corta el pastel en cuadrados o rectángulos generosos. Cada porción revelará un hermoso contraste entre el relleno cremoso y el tierno pastel de almendras. Sirve de inmediato o guarda las sobras en un recipiente hermético durante hasta 3 días. ¡Disfrútalo con café, té o como postre independiente!

Información nutricional

  • Tamaño de la porción:  12 porciones
  • Calorías por ración:  210 kcal
  • Grasa total:  10 g
  • Grasa saturada:  1,5 g
  • Colesterol:  40 mg
  • Sodio:  50 mg
  • Carbohidratos totales:  25 g
  • Fibra dietética:  1 g
  • Azúcares:  12 g
  • Proteína:  5 g

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