- Se hornean para que se enfríen un poco antes de servir. Se pueden disfrutar tibios o a temperatura ambiente.
Sugerencias para servir:
- Combínalo con una ensalada para crear una comida más sustanciosa.
- Cúbrelo con una cucharada de yogur griego o una pizca de hierbas frescas como cebollino o perejil para darle más sabor.
- Sirva con salsa de tomate o pepino para mayor frescura.
Consejos de cocina:

- Apriete bien el calabacín después de salarlo para evitar que se empape. El exceso de humedad puede hacer que los calabacines queden demasiado blandos.
- Personaliza el queso: prueba usar cheddar, mozzarella, gouda o una mezcla de tus quesos favoritos para obtener un perfil de sabor diferente.
- Hazlos más picantes: agrega una pizca de cayena o hojuelas de pimiento rojo si te gusta un poco de picante en tu plato.
Beneficios nutricionales:
- El calabacín es bajo en calorías y rico en vitaminas esenciales como A y C, que ayudan a estimular la inmunidad y mejorar la salud de la piel.
- Los copos de avena son ricos en fibra, lo que ayuda a regular la digestión y te hace sentir lleno por más tiempo.
- El queso proporciona una buena fuente de calcio y proteínas, esenciales para la salud de los huesos y la reparación de los músculos.
Información dietética:
- Apto para vegetarianos
- Se puede preparar sin gluten utilizando avena certificada sin gluten.
Información nutricional (por porción):
- Calorías: 200 kcal
- Proteína: 12 g
- Carbohidratos: 15 g
- Grasa: 10 g
- Fibra: 2 g
- Azúcar: 3 g
Almacenamiento:
Refrigeración: guarde las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días.
Congelación: estos pasteles se congelan bien. Una vez que se hayan enfriado, colóquelos en un recipiente hermético y congélelos hasta por 2 meses.
Para recalentarlos, caliéntelos en el horno o microondas hasta que estén bien calientes.
Por qué te encantará esta receta:
- Rápido y fácil: con solo 10 minutos de preparación, estos pasteles se preparan sin esfuerzo para una merienda o comida satisfactoria.
- Ingredientes mínimos: solo necesitas un puñado de ingredientes, muchos de los cuales son productos básicos de la despensa.
- Repleto de nutrientes: la combinación de calabacín, queso y avena ofrece un gran equilibrio de proteínas, fibra y vitaminas.
- Versátil: esta receta se puede personalizar con tus quesos favoritos, hierbas o incluso verduras adicionales.
Conclusión:
Estos pasteles de avena con calabacín y queso son una opción maravillosamente simple y saludable para cuando necesitas un bocado rápido o una comida ligera.
Llenos de calabacín fresco, avena abundante y queso derretido, son deliciosos ya sea que se sirvan calientes o fríos.
Perfectos para un refrigerio, un almuerzo ligero o incluso para preparar comidas, estos pasteles ofrecen una opción equilibrada y nutritiva que está llena de sabor y es fácil de preparar. ¡Pruébalos una vez y seguro que se convertirán en un elemento básico en tu rotación de recetas!