Ingredientes:
2 cucharadas de mantequilla
1 diente de ajo, picado
1 libra de pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, cortadas en cubos
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de condimento italiano
½ cucharadita de sal, al gusto
¼ de cucharadita de pimienta negra
¼ de taza de tomates secados al sol, escurridos y picados
3 tazas de espinacas tiernas
8 oz de pasta penne, cruda
1 frasco de salsa Alfredo (15 oz)
2 tazas de agua hirviendo
1 ½ tazas de queso mozzarella
Albahaca fresca o perejil para decorar (opcional)

Instrucciones:
Precalentar y preparar: Comience por precalentar el horno a 400 °F. Mientras tanto, en un tazón mediano, combine el pollo cortado en cubos con el ajo picado, el orégano, el condimento italiano, la sal y la pimienta negra. Asegúrese de que el pollo esté cubierto de manera uniforme con los condimentos aromáticos.
Saltear el pollo: En una sartén profunda apta para horno, derrita la mantequilla a fuego medio. Añade los cubos de pollo sazonados y saltéalos durante 7-8 minutos hasta que estén dorados y completamente cocidos. Este paso le infunde al pollo un rico sabor, preparando el escenario para el resto del plato.
Combina los ingredientes: Apaga el fuego e introduce los tomates secados al sol, las espinacas tiernas, la pasta penne cruda y la salsa Alfredo en la sartén. Revuelve suavemente para amalgamar todos los ingredientes, creando una sinfonía de sabores que deleitará tu paladar.
Agrega agua hirviendo: Vierte el agua hirviendo sobre la mezcla, asegurándote de que esté distribuida uniformemente. Este paso ayuda a cocinar la pasta a la perfección y combina todos los ingredientes en una unión armoniosa.
Hornea: Cubre la sartén con una tapa o papel de aluminio, luego transfiérela al horno precalentado. Deja que el plato se hornee durante aproximadamente 30 minutos o hasta que la pasta esté tierna y bien cocida. Este proceso de horneado suave permite que los sabores se mezclen e intensifiquen, culminando en una experiencia gastronómica suntuosa.
Final con queso: una vez que la pasta esté cocida, retira la sartén del horno y espolvorea el queso mozzarella de manera uniforme por encima. Vuelve a colocar la sartén en el horno y hornea durante 5 a 10 minutos más, o hasta que el queso se derrita y burbujee, dando un brillo dorado al plato.
Decora y sirve: para darle un toque final, decora la pasta toscana cremosa con pollo con albahaca fresca o perejil, si lo deseas. Luego, sirve porciones generosas de este delicioso plato, permitiendo que tus invitados saboreen cada bocado de su cremosa exquisitez con queso.